Poor Things: Lanthimos reflexiona sobre la naturaleza humana y el feminismo

Yorgos Lanthimos es uno de nuestros directores de cine favoritos. Nos entusiasma su estilo, su sensibilidad, sus originales historias y la manera única que tiene de narrarlas.

Por ello, estábamos deseando ver su nueva película protagonizada por Emma Stone, con quien ya rodó en «La Favorita», y que esta vez además es una de las productoras del film junto al propio Yorgos, Ed GuineyAndrew Lowe y su compañía Element Pictures.

«Poor Things» (Pobres Criaturas) cuenta con 11 nominaciones a los Oscar, incluyendo mejor película, mejor dirección y mejor actriz protagonista.

El guión de «Poor Things» (Pobres Criaturas) es del nominado al Premio de la Academia® Tony McNamara («La favorita»), el cual está basado en la novela de Alasdair Gray, que ganó el premio Whitbread y el premio Guardián de Ficción el mismo año de su publicación.

“La novela de Alasdair Gray es visualmente impactante a la par que compleja. Nunca había leído nada parecido y caí rendido.” Yorgos Lanthimos

Sinopsis

La trama se centra en las aventuras de fantasía de Bella Baxter (Emma Stone), una joven «Frankenstein» a la que el genial y excéntrico científico Dr. Godwin Baxter (Willem Dafoe) devuelve a la vida de una manera poco ortodoxa y ética. Bajo la protección de Baxter, Bella siente que su curiosidad no tiene fronteras y quiere vivir más allá de su hogar. Así que hambrienta por vivir nuevas experiencias y aprender, se escapa con Duncan Wedderburn (Mark Ruffalo), un abogado atractivo, astuto y libertino, en una aventura vertiginosa a través de diferentes ciudades. Libre de los prejuicios de su época y debido a su «naturaleza humana» sin parangón, Bella se mantendrá firme en su propósito de defender la igualdad y la liberación, le pese a quien la pese.

El poder de la mente

Como podréis ver en el film, entre las diferentes reflexiones a las que nos invita Lanthimos a través de la fascinante Bella Baxter, existe una, que es la troncal, y que es la de imaginar un mundo donde nuestra mente no estuviese condicionada por cómo nos han enseñado a ser a medida que crecemos. Una mente vacía de creencias y juicios inoculados por otros mucho antes de experimentarlos. Una mente dispuesta a aprender por si misma sin condicionantes externos…

Y esta utopía la veremos representada en Bella, quien debido a su condición «experimental», no siente vergüenza ni tiene traumas, ni siquiera una historia de fondo. Y al no ser criada en una sociedad que impone ese tipo de límites a las mujeres, ella se siente tremendamente liberada para sorpresa de su entorno, el cual está absolutamente escandalizado por sus actitudes «poco corrientes». Y es que Bella se siente libre y es como una esponja que necesita nutrirse de los hombres y mujeres que conoce y de todo lo que le rodea.

Bella y el sexo

Una parte muy importante de la historia de Bella es su sexualidad. A su personaje nunca le han dicho que hay algo malo en disfrutar del sexo o de la libertad de hacer lo que quiera cuando quiera. En su cerebro no hay esa carga que a todos se nos inculca de niños. Y por ello no experimenta ningún tipo de miedo ni barrera ante la exploración de su sexualidad. Se siente libre y quiere vivir su placer sin límites y sin sentir culpa.

“Fue como un desbloqueo y una aceptación de lo que es ser mujer y ser valiente y libre.” Emma Stone

Esa inocencia hace que se enfrente a la vida sin pensar en agradar, sin querer atender a los convencionalismos sociales y siempre con los ojos bien abiertos para vivir cada día como si fuese el último y para enfrentarse a los problemas de una manera resolutiva y pragmática.

Por otro lado, es en París donde Bella alcanza la cima de su desarrollo sexual e intelectual. Allí todo empieza a encajar, y es donde decide de verdad cómo ver el mundo y cómo quiere vivir en él.

Sus experiencias son duras, como las que vive en el Burdel de Swiney (Kathryn Hunter), donde al principio disfruta hasta que se da cuenta de que hay personas que disfrutan lastimando a otra persona. Y eso no tiene nada que ver con ella. En cualquier caso, gracias a ellas aprende la complicada naturaleza de la sexualidad: la de ella, la de los hombres e incluso la de Swiney.

Paternalismo y heteropatriarcado

Otro de los temas que aborda la película es la necesidad de los personajes masculinos de controlar a Bella. Es tan libre, tan diferente, tan poco maleable… que todos quieren retenerla con ellos. Algo que ella, una mujer muy independiente, no quiere y desprecia, provocando la ira, el victimismo y la obsesión en todos ellos. De ahí que «Poor Things» (Pobres Criaturas) también cuente la tensión patriarcal a través de los ojos de Bella en una sociedad masculina muy represiva, donde la liberación de la mujer es inexistente.

Las consecuencias de nuestra herencia

El personaje de Baxter es muy interesante y complejo. Él es un científico brillante y traumatizado, cuya historia es dura y muy cruel. Su padre le hizo como es, física e ideológicamente, y él, sin haber podido escapar del cuestionable legado de su progenitor, replica sus prácticas. Eso demuestra como en su caso, la herencia se ha apropiado de él, sin que se haya cuestionado su propia trayectoria vital. Es un hombre con una misión, que no quiere conectar con las emociones, pero que Bella consigue hacerlo, abrumándole sobremanera y haciendo que empaticemos con él en muchos momentos.

Max McCandles: un catalizador agridulce en la relación de Baxter y Bella

Max McCandles (Ramy Youssef) es alumno y admirador de Baxter. Y cuando va a su casa y conoce a Bella se enamora de ella perdidamente. Él será el único hombre que a pesar de desear retenerla, a medida que suceden los diferentes acontecimientos se vuelve más completo y humano y ve a Bella tal y como es, apoyándola en todas sus decisiones.

Los efectos de la masculinidad tóxica

Bella decide irse de Londres con Duncan Wedderburn (Mark Ruffalo), un narcisista, egocéntrico, mujeriego y misógino camuflado en la piel de un tipo aventurero, guapo y liberal, con quien inicia un viaje que empieza en Lisboa. Esta ciudad se convierte en su primera visión del mundo y por ello quiere experimentarlo todo.

“Duncan encarna la masculinidad tóxica. Es controlador, inseguro y tiene una mentalidad de macho alfa muy arraigada.” Emma Stone

Una vez allí, Duncan Wedderburn, quien apenas conocía a Bella, empieza obsesionarse con ella. Sobre todo a medida que ve que no le va a pertenecer jamás y que es consciente de lo independiente que es. Justo lo que le molesta es lo que la hace más deseable para él, y a partir de ahí empieza a enredarse la maraña tóxica…

En busca de los de tu especie

En el barco, Bella conoce a una pareja muy peculiar: Martha (Hanna Schygulla), una mujer mayor, rica y emancipada, que viste de manera excéntrica para la época y es muy independiente, y con la que se identifica inmediatamente, y al cínico Harry Astley (Jerrod Carmichael), quien actúa como un detonador frente a su idea del mundo.

Hasta ese momento, ella piensa que la gente es buena y sin embargo, Harry opina que todas las personas son crueles, y eso da que pensar a Bella, quien queda traumatizada tras su experiencia en Alejandría, donde descubre lo que es la pobreza, la falta de humanidad, el sufrimiento y la desigualdad.

Londres: su hogar

Después de que Bella regrese a casa porque se lo pide Baxter (no os diremos el motivo para no haceros spoiler), aparece de repente Alfie Blessington (Christopher Abbot), un hombre de aspecto sombrío, mezquino, pero magnético, que de un plumazo saca a la superficie todo «el pasado» de Bella

La otra Bella

El vacío que causa la ausencia de Bella en la casa de Baxter y Max McCandles es insostenible y deciden afrontar su tristeza encontrando una nueva Bella. Así que tras hallar a una nueva mujer muerta, le devuelven la vida y la convierten en Felicity (Margaret Qualley), quien a pesar de compartir esa «naturaleza humana excepcional» resultará una grandísima decepción para Baxter, quien se ha vuelto mucho más frío y utilitario, ya que no progresa de la misma manera que Bella.

La estética y el rodaje

La escenografía de la película es abrumadora. Sobre todo cuando inicia el viaje. Y hay que tener cuidado de no dejarse avasallar por ello, ya que la esencia de «Poor Things» (Pobres Criaturas) está más allá de ella: en los diálogos y en los miles de matices que rodean a la hipnótica Bella Baxter y a sus compañeros de aventuras.

Shona Heath, una de las diseñadoras de producción junto a James Price, se inspiró en gran medida en los dibujos satíricos de Albert Guillaume durante la era de la Belle Époque en París, que eran muy futuristas para su época.

Asimismo, Lanthimos ha asegurado que quería hacer una película de la vieja escuela al estilo de las cintas de Federico Fellini o Michael Powell y Emeric Pressburger, así que decidieron ver algunas de esas películas y otras de directores más contemporáneos como Roy Andersson que lo hacen todo en un estudio.

El rodaje tuvo lugar en numerosos platós de los Estudios Origo de Budapest, donde se construyeron los mundos completos de Londres y la casa de Baxter, el crucero, la plaza y el burdel de París y el hotel y los barrios bajos de Alejandría. En lo que se refiere a Lisboa, utilizaron el plató más grande de Europa continental que está en los Estudios Korda de Budapest.

En lo que respecta al impresionante vestuario, fue Holly Waddington quien se encargó de ello. ¡Es impresionante!

“A medida que Bella va evolucionando y conoce la sociedad, sus trajes reflejan su despertar social y sexual.” Holly Waddington

La paleta de colores y los materiales que Holly utilizó se crearon y se inspiraron en lo que le ocurre a Bella y cómo va evolucionando.

Otros miembros del equipo

El director de fotografía es el nominado al Premio de la Academia® Robbie Ryan; los diseñadores de producción son James Price y Shona Heath; el diseño de vestuario es de Holly Waddington y Nadia Stacey, nominada al  Premio de la Academia®, como diseñadora de Peluquería, Maquillaje y Prótesis; la decoradora es Zsuzsa Mihalek y el compositor de la música original es Jerskin Fendrix.

“Bella me ha demostrado que la vida es mucho más que azúcar y violencia.” Emma Stone

Sin más, y como decimos siempre, lo mejor es que vayáis a verla al cine. Es una película compleja, en el mejor sentido de la palabra, cuya historia abarca toda la oscuridad y la luz de la vida y de la naturaleza humana. También es exuberante y bellísima en su forma, y política, ya que aboga por el feminismo y por hacer del mundo un lugar mejor.

Consultar cartelera.

(*) Fotogramas de la película facilitados por The Walt Disney Studios (Photos Courtesy of Searchlight Pictures. © 2023 Searchlight Pictures All Rights Reserved). Foto portada y slider 1, 2, 3, 9, 11 y 13, y foto 5 del cuerpo de texto by Atsushi Nishijima. Foto 3, 4, 5 del cuerpo del texto y slider 7, 12 by Yorgos Lanthimos.


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