La Palma, la isla bonita de los mil paisajes

A finales de agosto estuvimos en La Palma. Una de los ocho Islas Canarias conocida como la «Isla Bonita». Y no es para menos. La Palma es de esos lugares que se te quedan grabados en el córtex y en el corazón para siempre, y no exageramos.

¡Bienvenidos a La Palma!

La Palma se encuentra en el extremo más noroccidental de las Islas Canarias y pertenece a la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Tiene una superficie de unos 708 kilómetros cuadrados y una población que supera los 85.000 habitantes. Dividida en 14 municipios, cuenta con una amplia diversidad paisajística y climática que la han llevado a ser declarada en su totalidad como Reserva de la Biosfera por la UNESCO y Reserva y Destino Starlight.

Un clima privilegiado

La Palma, al igual que el resto de las Islas Canarias, cuenta con un clima primaveral prácticamente todo el año. Y eso significa poder darse un baño en la playa en pleno diciembre o hacer trekking en agosto sin derretirnos. Por ello, la isla «está abierta» todo el año y, junto a sus hermanas, se ha convertido en un destino ideal los 365 días.

Aún así, esta isla también es conocida como la isla de los microclimas, y eso también forma parte de su encanto.

Una isla para senderistas

La Palma es el edén para los senderistas. Pero eso no significa que quienes no están habituados a caminar por senderos o montañas queden excluidos de este dream place. Principalmente porque esta isla tiene diferentes niveles y alternativas dependiendo del plan que queramos llevar. Lo interesante es que se trata de un destino que ofrece múltiples aventuras, en parajes muy distintos y bellos. Y eso es algo que la hace única. Como podréis comprobar cuando vayáis, la naturaleza en La Palma es maravillosa y sorprendente.

#Efectolapalma

La Palma tiene una energía especial que te atrapa, incluso a «ratas de ciudad» como nosotros. Puede resultar incómoda porque para llegar a ciertos lugares hay que dedicarle tiempo y esfuerzo, pero el placer que produce descubrir esos lugares hace que cualquier «pero» se esfume inmediatamente. Y es que La Palma es capaz de regenerar, revitalizar, relajar, desconectar y cargar de muy buena energía.

Mil y un paisajes

La Isla Verde es un collage de paisajes: playas de arena negra, volcanes, montañas repletas de pinos, cactus infinitos, miles de plantaciones plataneras, rocas que recuerdan al desierto de Arizona, pueblos multicolores, piscinas naturales de color verde esmeralda, salinas blancas y rosas, y el mar en su paleta más extensa de azules… De hecho, más de un tercio de su superficie se encuentra protegida, siendo el máximo exponente el Parque Nacional de La Caldera de Taburiente. Su relieve, fruto de un dramático proceso de formación a lo largo de millones de años, permite que se diferencien multitud de microclimas y sorprenda la gran variedad de paisajes y el contraste de su vegetación. Por eso tendréis la sensación de estar en diferentes destinos, y el tiempo en el que permanezcáis en la isla lo sentiréis mucho más intenso y más largo. Es difícil de explicar…

Destino Starlight

La Palma es la primera Reserva Starlight del mundo, ya que tiene uno de los mejores cielos nocturnos del planeta.

En su cota más alta, a 2.426 metros, se encuentra el Observatorio del Roque de Los Muchachos, por encima del llamado «mar de nubes», donde existe una atmósfera limpia, sin turbulencias, estabilizada por el océano y los vientos alisios. De ahí que este observatorio se considere uno de los mejores lugares en el mundo para la observación del cielo.

¡Qué vivan los plátanos de Canarias!

El clima subtropical de la isla favorece la aparición de los plátanos. Esta deliciosa fruta es la única que cuenta con sello IGP (Indicación Geográfica Protegida) y en La Palma hay muchísimas plantaciones, que se asemejan a los mares de olivos de Andalucía. Crème de la crème!

¿Qué ver en la Palma?

La Palma es un destino que requiere de días. Es decir, mínimo una semana para poder ver todo su esplendor. Como os adelantábamos, aunque la isla es pequeña, su orografía dificulta llegar a los sitios y eso significa tiempo y horas de coche y caminatas. Si vais 3 días no os dará tiempo a casi nada.

Estos son los hotspots que para nosotros son un must:

La Ruta de los Volcanes

Esta ruta de senderismo que es obligatoria. Se puede organizar de diferentes maneras, pero lo que tendréis asegurado sí o sí son las vistas espectaculares. Nosotros accedimos desde el Volcán de San Antonio – su visita tiene un coste de 5 euros para los no residentes, incluyendo el parking, la visita al centro de visitantes del volcán de San Antonio y el paseo por encima del cráter -, y desde ahí fuimos al Teneguía, que es el último volcán que entró en erupción en la isla, en 1971.

El Cubo de la Galga

Se trata de un sendero circular que tiene unos 11 kilómetros y una duración aproximada de cuatro horas. Nosotros optamos por la opción más corta que consiste en dejar el coche en el parking (donde se encuentra un Punto de Información Ambiental), entrar a pie en el Cubo de la Galga y volver a salir por el mismo sitio, tras subir al mirador. Son 2 horas (una de ida y otra de vuelta) y para nosotros fue más que suficiente, ya que podréis alucinar con la laurisilva y la sensación de estar en Narnia. Nota: si tenéis palos de trekking os los recomendamos.

El Bosque de los Tilos

El día que vayáis el Cubo de la Galga aprovechad para ver el Bosque de los Tilos. Este precioso lugar alberga uno de los bosques de laurisilva más importantes del archipiélago canario. Se trata de un ecosistema heredado de la época terciaria que llegó a ser, en su día, la primera Reserva de la Biosfera en la isla. La ruta más larga llega hasta los Nacientes de Marcos y Cordero, y las versiones más cortas son hasta el Mirador del Espigón Atravesado o hasta el Mirador de las Barandas. Lo que sí o sí no os podéis perder es la cascada. Es impresionante y si os animáis ¡podréis cruzarla!.

El Roque de los Muchachos

Es el punto más alto de toda la isla y llegar hasta él requiere de una hora y media de coche por carreteras llenas de curvas. El paisaje es alucinante pero os advertimos de esto para que organicéis este día, ya que que además del tiempo de subida y bajada tenéis que sumarle el tiempo que permaneceréis en este increíble lugar.

Cuando vayáis, os recomendamos que lo hagáis a primera hora para poder aparcar en el parking sin agobios. A partir de las 12 podéis pillar caravana y colapso de coches. Una vez allí tenéis dos miradores a los que podéis acceder a pie (siempre con zapatos de trekking, please). El caminito hacia el último mirador es muy estrecho y no tiene barandillas. Como lo que tenéis justo a la derecha es un precipicio… ante todo cabeza y cuidado. Con eso presente, solo os queda disfrutar de las vistas, del paraje y del mar de nubes formadas por los vientos alisios procedentes de la isla de Tenerife. Este lugar es mágico y a veces se puede ver la isla de la Gomera y la isla del Hierro.

Como fuimos en verano las flores de tajaste rosa-liláceas estaban secas, pero su forma hacen pensar que son de otro planeta. En primavera están en todo su esplendor.

Observatorio Astrofísico del Roque de los Muchachos

Está al borde del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, a 2396 m de altitud y es impresionante. Cuenta con una de las baterías de telescopios más completa del mundo. Y es que gracias al cielo de La Palma, este observatorio reúne las mejores condiciones para la investigación astronómica y, por ello, está atrayendo a algunos de los telescopios gigantes del futuro así como a la nueva generación de telescopios Cherenkov destinada al estudio del universo en rayos gamma de muy alta energía.

Actualmente dispone del mayor telescopio óptico e infrarrojo del mundo así como de una veintena de otros telescopios e instrumentos astronómicos para distintos tipos de estudio: observaciones nocturnas, robóticas, Física solar y Astrofísica de Altas Energías. Con estos telescopios se han hecho grandes avances en el estudio del Universo.

El Parque Nacional de la Caldera de Taburiente

La espectacularidad de esta hendidura de ocho kilómetros de diámetro y hasta uno y medio de profundidad, recubierta de densos bosques de pino canario y surcada por profundos barrancos es una de las mayores atracciones turísticas de la llamada «Isla Bonita».

Puede visitarse de diferentes maneras, ya que además de ser enorme cuenta con muchos recorridos. Desde la cascada de colores en el Barranco de las Angustias – en verano no es recomendable ir a verla porque está seca y no se puede disfrutar de su esplendor – hasta el Mirador de la Cumbrecita. Lo mejor es que vayáis a las instalaciones del centro de visitantes para que os recomienden la mejor opción de senderismo, en función de vuestras expectativas.

Porís de Candelaria

Porís de Candelaria es una gran cueva volcánica bañada por el océano, que alberga en su interior una pequeña aldea de pescadores con una veintena de casas encaladas en blanco y con colores intensos en sus puertas y persianas. Estas casas tienen más de 80 años y en parte están excavadas en la roca. Sus dueños las usan para huir del calor y disfrutarlas en vacaciones. La verdad es que es un hotspot impresionante.

Asimismo, tenéis que saber que llegar a Porís (significa embarcadero o puerto natural) de Candelaria no es moco de pavo. El acceso hasta el parking más cercano es complicado y hay que atravesar caminos de tierra muy estrechos y escarpados y con muchas curvas. Pero una vez logréis aparcar el coche la cosa se volverá más sencilla. Tan solo os tocará transitar por un camino de bajada de piedras al que os recomendamos que llevéis zapatos de trekking. Tras este último esfuerzo os toparéis con esta maravilla. Habréis visto muchas fotos, pero verlo en directo no tiene parangón.

Además de hacer mil fotos, reservad tiempo para bañaros. ¡Vale mucho la pena! ¡Ah! Y llevaros gafas para hacer snorkel.

Piscinas de La Fajana

Están ubicadas al norte de la isla y al lado del Faro de Punta Cumplida. Cuando fuimos nosotros no había casi nadie y la verdad es que son geniales. Agua verde esmeralda y muchísimos peces. ¡Una pasada! Además, después de los chapuzones de rigor, lo mejor es comer en el restaurante La Gaviota que está al lado, y desde donde además de disfrutar de pescado fresco buenísimo podréis deleitaros de las vistas.

Playa de Nogales

Definitivamente, nuestra playa favorita.

Hay que bajar con el coche por una carretera con una bajada muy pronunciada y después caminar por un sendero con mucha pendiente, pero merece muchísimo la pena. ¡Menuda belleza! No se aconseja bañarse, pero cerca de la orilla es seguro.

Playa de Echentive

La Playa de Echentive o Playa Nueva de Fuencaliente es una playa de callaos, situada al sur de la Isla de La Palma. La playa se formó en 1971 por la erupción del volcán Teneguía. El singular paisaje que rodea esta playa esconde unas espectaculares charchas naturales en las que se puede disfrutar de un baño relajante incluso en los días de más oleaje. Muy cerca se encuentra Fuente Santa, un manantial de aguas curativas que fue sepultado por la misma erupción que creó esta playa. ¡Muy recomendable! No os olvidéis ni de los escarpines/cangrejeras ni de la careta para hacer snorkel.

Playa de los Cancajos

Esta playa está justo delante del hotel en el que nos alojamos, Hacienda San Jorge, y aunque no es súper espectacular, es muy tranquila – por supuesto, dependerá de la hora y de la época del año – tiene arena negra y unos montículos cubistas en frente.

Faro de Fuencaliente y Salinas de Fuencaliente

El Faro de Fuencaliente está ubicado en la zona más al sur de la isla y es, además, el final de la ruta de senderismo de los volcanes. Las salinas cuentan con una paleta de colores pastel preciosa y un restaurante, el Jardín de la Sal, que os aconsejamos que reservéis con antelación y donde se come genial. Justo al lado hay una pequeña playa donde descansar y disfrutar de un baño refrescante.

Mirador de los Dragos

No es el mirador más espectacular, pero desde allí podréis hacer una caminata hasta otros miradores. Lo que sí que es interesante es que veréis dragos enormes.

Pueblos de colorines y flores

Santa Cruz de la Palma

Es la capital de La Palma. Fundada el 3 de mayo de 1493 por Alonso Fernández de Lugo. Durante el siglo XVI fue su época de mayor esplendor, ya que se convirtió en el tercer puerto de Europa después de Amberes y Sevilla. La ciudad posee templos con abundante arte religioso flamenco y una singular serie de balcones de madera labrada repletos de flores de colores, que miran hacia el mar. Es una ciudad pequeña y muy fácil de transitar. No os perdáis la Plaza España, la Calle O’day más conocida por los lugareños como Calle Real, los balcones de la Avenida Marítima o el Mercado de La Recova. No os olvidéis de tomaros un barraquito aka café canario en el Café de Don Manuel de la Casa Cabrera.

Tazacorte

Este bonito pueblo con puerto y playa tiene casas de mil colores. Aquí es donde está ubicada la Hacienda de Abajo, una antigua hacienda azucarera del siglo XVII rehabilitada y reconvertida en un hotel de lujo. Aquí estuvo George Clooney con su familia grabando su serie en febrero de 2020. Cuenta con un restaurante excelente que se llama El Sitio.

Los Llanos de Aridane

Situado en el oeste de la isla, este municipio ofrece uno de los principales núcleos turísticos de la isla, Puerto Naos. Cuenta con dos de las playas de la isla, galardonadas con la bandera azul, la de Puerto Naos y la del Charco Verde. Es, además, una de las puertas de entrada del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente. Destaca su centro histórico con buenas muestras de la arquitectura palmera y un centenar de graffitis realizados por ilustradores muy reconocidos.

El Remo

Es una bahía de callaos y arena negra, de unos 150 metros de largo, donde se forman pequeñas calas, de oleaje moderado que forman zonas de baño. Además, es una zona ideal para la contemplación de atardeceres y disfrutar de la cocina tradicional canaria en el Kiosko 7.

Garafía

Es el pueblo más norteño de la isla, y cuenta en sus límites con el Observatorio Astrofísico del Roque de los Muchachos. Dotada de un paisaje rural, impresionante, hermoso y, al mismo tiempo, relajante, cuenta también con buenos senderos y es un gran ejemplo del turismo rural. Aquí, en el barrio de Las Tricias, se encuentra la tapearía Camu-Camu.

Exquisita gastronomía

Otro de los aspectos que más no ha sorprendido de la isla es su gastronomía. Más allá de las papas arrugas y los mojos, la isla cuenta con una oferta gastronómica excelente y con restaurantes de mucho nivel.

Estas son algunas de nuestras recomendaciones:

La Gatera gastrobar: Aquí comimos dos días porque para nosotros está en nuestro Top 1 de restaurantes en La Palma. Cocina excelente, creativa y muy sabrosa. La chef es una crack y el servicio y la atención es excepcional. Tomad nota, porque este sitio dará que hablar. PD: ¡El brioche con carabinero y la ensaladilla de boniato están impresionantes!

El Duende del Fuego: El mejor arroz de nuestra vida nos lo comimos aquí. Este restaurante está ubicado en una antigua casa palmera y su chef y dueño es un tipo majísimo que le apasiona la buena mesa. En su carta hay muchas opciones para personas con diferentes intolerancias.

El Jardín de la Sal: Este es un must en la isla. Ubicado en las Salinas de Fuencaliente, esta casa de comidas es fantástica. Su carta es muy completa y sus pescados frescos son una locura – todavía nos acordamos de la lubina que nos comimos. Mmmm… -. PD: Pedid el pan con cúrcuma y pasas ¡está riquísimo!

La Gaviota: Imperdible si vais a las piscinas naturales de La Fajana. Sus lapas con mojo están muy ricas, así como los camarones y el atún cocinado de cualquier forma. Ah! Y si os gusta el dulce, tienen polvito canario. Es una bomba pero está delicioso.

Camu Camu taperia: Está en el bonito pueblo de Garafía, en un mirador. Aquí sirven recetas modernas como hummus, falafel o ensaladas variadas es un entorno muy acogedor.

Casa Goyo / Chipi Chipi: Ambos restaurantes son de los mismos propietarios. El primero es más humilde y en él sirven pescado frito muy rico – la morena frita está brutal -, y el segundo, que tiene una estética muy particular y más cuidada, destaca por su frondosa vegetación y por sus estancias de ventanas y puertas circulares en blanco y verde. Ambos juegan a lo mismo: un espacio con diferentes puertas que dan lugar a habitaciones que sirven de comedores, pero en Chipi Chipi están especializados sobre todo en carnes a la parrilla.

El Rincón de Moraga: Un lugar precioso donde sirven platos excelentes en un bonito patio. Está en los Llanos de Aridane. El servicio y la atención son excelentes.

La Casa del Volcán: Está ubicado al lado del Volcán de San Antonio. Aquí elaboran vinos muy ricos. Es un lugar muy acogedor para cenar mientras un cielo de miles de estrellas te ilumina.

Kiosko 7: Se encuentra justo en la entrada del pueblo costero de El Remo y a pocos kilómetros de Puerto Naos. Su diseño moderno y «futurista» nos encantó, así como sus platos y, por supuesto, sus vistas sobre el océano.

Otras opciones que nos recomendaron, pero no probamos, fueron Bodegas Tamanca, Enriclai (está cerrado temporalmente) y Franchipani.

Si os gusta el buen café tenéis que ir al Café de Don Manuel. Tienen diferentes localizaciones y el café de especialidad que preparan está buenísimo. La Pastelería Zulay, donde también ofrecen este café, es genial para endulzarnos el día con su croissant de tarta de queso o cualquiera de sus delicias pasteleras.

Alojamiento

Nosotros estuvimos en la Hacienda San Jorge, que es una antigua hacienda platanera reconvertida en un bonito hotel muy acogedor. Un oasis repleto de vegetación autóctona, que cuenta con todas las comodidades para relajarte tras un día de aventuras sin fin. Lo recomendamos mucho porque te traslada la esencia del alojamiento típicamente canario y porque cuenta con un servicio y una atención excelente, así como una piscina enorme donde varar al final del día.

Durante los días que estuvimos allí, sentimos que el tiempo se detenía y que todo fluía más y mejor. Además, está muy bien ubicado, a 10 minutos del aeropuerto, delante de la playa de Cancajos, a 10 minutos de Santa Cruz y cuenta con muy buenas combinaciones en coche para acceder a las principales atracciones naturales de la isla. Un alojamiento ganador.

Asimismo, combinamos este alojamiento con una noche en el Faro de Punta Cumplida, el faro más antiguo de España que fue reconvertido en hotel de lujo en 2019, y sobre el que os hablaremos en otro post. ¡Una verdadera maravilla!

Consejos de viaje

Como os decíamos, la isla es un paraíso y descubrirlo requiere ir bien equipado. Por ello, es fundamental llevar calzado de trekking. Esto no es una opción sino una necesidad para poder disfrutar de todo lo que La Palma nos ofrece con el máximo de comodidad.

Asimismo, si tenéis palos de trekking, también os los recomendamos. Sobre todo para caminatas largas o subidas pronunciadas. Descargan bastante.

Aunque la isla no es una isla de playas, sí que lo es de piscinas naturales. Y como éstas son rocosas es necesario llevar escarpines/cangrejeras para no haceros daños en los pies y gozarlas.

Un sombrero y crema solar también son dos básicos, ya que aunque no hace un calor abrasador, los rayos solares hacen de las suyas y hay que protegerse.

En cuanto a la ropa para hacer las excursiones, lo más recomendable es que sea cómoda. También es aconsejable llevaros algún impermeable, una chaqueta fina o una sudadera, pantalones cortos y, como no, bañadores.

Otro consejo que queremos compartir con vosotros es que La Palma no es una isla para recorrerla solo. Es necesario ir acompañado, ya que hay zonas donde no hay cobertura y si sois vosotros quienes conducís, es necesario que alguien os indique, ya que incluso cuando funciona Google Maps no siempre es fiable. Además, una isla tan llena de aventuras como ésta, siempre es mejor ¡poder compartirlas!. De todos, siempre tendréis la opción de contratar excursiones organizadas con Isla Bonita Tours.

Sin más, tras haberlo vivido, no podemos hacer otra cosa que recomendaros este destino. A nosotros nos ha fascinado y volveremos en cuanto nos sea posible.

(*) Fotos: Ely Sánchez y Cecilia Camacho.


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