Irrational Man: la intuición sin límites

El fin de semana pasado fuimos a ver la nueva entrega anual de Woody allen, protagonizada esta vez por Joaquin Phoenix, Emma Stone, Parker Posey y Jamie Blackley.

«Irrational Man» es una comedia trágica sobre el verdadero sentido de la vida, que está orquestada a partir de los vaivenes emocionales y de la crisis existencial que sufre un atormentado y melancólico profesor de filosofía, que se instala en una pequeña ciudad, donde mientras reflexiona sobre la naturaleza de las teorías de Kant y de Heidegger se cuestiona la existencia humana, halla la alegría de vivir del modo más oscuro e inesperado y por contra también la consciencia más absoluta de la finitud. Ahí es nada…

Sin querer spoilearos la peli, os diremos que Abe Lucas, su protagonista, es un tipo circunspecto, complejo e intelectual pero con graves problemas personales, que a pesar de encontrarse en un momento de apatía suprema resulta de gran atractivo para sus jóvenes alumnas, a las que en reiteradas ocasiones consigue seducir. Así que a pesar de su extenso Currículum, esta vez decide redimir sus pecados y no cometer los mismos errores de antaño con la carismática Emma Stone, una lúcida y brillante joven que, además de destacar por sus encantos físicos, finalmente consigue penetrar en su mente y activar emociones que daba por muertas.

Sin embargo, no es el amor sino el sentido de la justicia lo que realmente le motivan a convertirse en una especie de Damocles con su espada justiciera, capaz de vengar a una mujer víctima de un juez corrupto, y que junto con la reflexión sobre seguir impulsivamente sus instintos más allá del cortex conforman la trama de la película.

Lo curioso de todo, más allá del crimen, es que en ningún momento él analiza la situación, ni tampoco investiga el caso o sopesa los pros y los contras… Nada de eso. Lo que le sucede simplemente es que se deja llevar por su intuición, a la que decide hacer caso sin rechistar. Básicamente porque ha encontrado un móvil por el que ser feliz y no va a renunciar a él por nada del mundo.

Así que a partir de ese momento, la historia se va poniendo más interesante con el contrapunto vital y perverso de la estupenda Parker Posey, quien siendo consciente desde prácticamente el primer momento de la gravedad del asunto se abstrae sobremanera anteponiendo sus intereses personales a la tragedia.

De hecho, y a pesar de compartir un mismo interés, la relación entre las dos protagonistas femeninas es sorprendente, ya que no existe conflicto entre ellas… sino todo lo contrario. Hay cierta inconsciencia o ceguera autoimpuesta que las pone en una posición, en la que ambas consiguen empatizar con la otra e incluso con Phoenix, aunque sea por interés.

Sin más, y tal y como nos tiene acostumbrados el de Brooklyn, esta peli – la cual parece destinada a quedar oculta tras sus obras maestras o películas estimables – está cimentada sobre una buena idea que lamentablemente flaquea en su resolución.

Aún así, tenemos que reconocer que nos entretuvo y que nos ha gustado bastante el final desconcertante y sin moralina de por medio, con el que no pretende «evangelizar» al espectador sino abrir un debate de lo más interesante sobre el existencialismo, la felicidad y la esencia de los seres humanos.

Consultar cartelera.

BACK
BACK TO TOP