Humo, espejos y música en la nueva expo del Palacio de Cristal

«El cristal es mi piel» es la nueva instalación que las artistas Pauline Boudry y Renate Lorenz han concebido expresamente para el Palacio de Cristal del Parque del Retiro. A través de la misma abordan sus habituales preocupaciones: la herencia cultural, los discursos de género y la teoría queer.

Dirección: Parque del Retiro (Madrid)
Horario: Hasta el 9 de abril de 2023

Gratis

Inspiración queer y humo

En este ya de por sí bellísimo espacio, el dúo artístico ha creado una serie de plataformas hechas con espejos, que están inspirados en los clubes queer, y a las que no podemos acceder. Y de ellas, en determinados momentos, surge el espeso humo artificial, nublando casi por completo el interior de este monumento…

“El Palacio se convierte en intérprete, y entra en escena ligeramente distorsionado, reflejado en los espejos.”

Tal y como aseguran sus creadoras, optaron por el humo como una herramienta estética para cuestionar la transparencia del Palacio como régimen de visualidad.

Y este concepto se puede asociar además con la densidad del club queer, donde los cuerpos individuales se transforman en un único cuerpo mientras bailan.

“Este proyecto reimagina la belleza, la construcción y los muros transparentes del Palacio.”

La arquitectura transparente

Por otro lado, la idea de la visualidad está relacionada con la historia de la Ilustración, y permite a la mirada apropiarse de todo, pasearse sin barreras desde dentro hacia afuera y desde fuera hacia dentro. La investigación del régimen de visualidad que se lleva a cabo es además un estudio de la continuidad de la violencia en el mundo contemporáneo.

El Palacio de Cristal, que se construyó en 1887 para la Exposición General de las Islas Filipinas, es un símbolo de la historia colonial española y europea y, por tanto, de la apropiación de las riquezas y del conocimiento mediante el sometimiento de los pueblos colonizados. Y aunque en el Palacio se expusieron principalmente obras de arte y artefactos, la muestra incluía además la humillante exhibición en el parque circundante de personas filipinas dentro de su presunto ecosistema natural.

“Aquí había un pasado que pide venganza.”

La transparencia del Palacio representa la encarnación visual de este interés unidireccional. Este es el motivo por el cual el filósofo y poeta franco-caribeño Édouard Glissant reivindicaba, como es sabido, el «derecho a la opacidad» como parte de la lucha contra el colonialismo.

La perfomance

Cinco veces al día, el humo enturbia la belleza del pasado colonial que se pretendía contar en la exposición universal.

En medio de la neblina, los visitantes podemos pasear por el interior del Palacio, mientras sorteamos las estructuras forradas de espejos, algunos distorsionados, y 17 altavoces reproducen la obra musical compuesta por la compositora e intérprete berlinesa Aérea Negrot.

“Los movimientos del público hacen de ella una instalación activa en constante transformación…”

Absolutamente imprescindible.

(*) Fotos: Ely Sánchez.

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