As Bestas: la exquisita película de Rodrigo Sorogoyen que arrasa en los Goya
Cuando decimos que esta película es exquisita, nos referimos a que «As bestas» es perfecta y no le sacamos ningún defecto.
Este thriller del gran Rodrigo Sorogoyen te corta el aliento desde el minuto uno, y está basado en una historia real que tuvo lugar en Santoalla, una aldea semi-abandonada de Petín (Ourense). De hecho, la trama. aunque no es literalmente fiel a la realidad, se centra en las desavenencias que, se generan entre un matrimonio de franceses formado por Antoine y Olga y los hermanos Anta, y como el odio entre ellos llega a un punto de no retorno con consecuencias fatídicas.
Un conflicto entre vecinos que se va de las manos…
Como os adelantábamos, «As Bestas» narra la historia de Antoine y Olga después de instalarse en esta aldea gallega en busca de una nueva vida y de tranquilidad. Ambos decidieron cambiar de tercio y dedicarse a cultivar verduras en su gran parcela, así como restaurar otras casas que estaban abandonadas para atraer a otras personas y fomentar el turismo.
Sin embargo, sus planes chocaron radicalmente con las miras de los hermanos Anta y en general de la mayoría de aldeanos. Estos solo están interesados en el dinero que les han prometido por la instalación de molinos de energía eólica y son incapaces de ver más allá.
Para ellos se trata de su «gran oportunidad» para supuestamente salir del atolladero. Por ello, no aceptan la negativa de Antoine que con su voto impide que se instalen, lo que implica que den rienda suelta a su rencor y a su sed de venganza.
Planes de futuro opuestos…
La tragedia real tuvo lugar el 19 de enero de 2010, cuando Martin Verfondern (aka Antoine en el film) desapareció sin dejar rastro. Vivía en Santoalla junto a su mujer Margo Pool desde 1997. Dicen que al principio se llevaban bien con sus vecinos, los Rodríguez, la familia formada por Jovita, su marido y sus dos hijos, pero que todo cambió cuando los holandeses pidieron ser comuneros del bosque de Santoalla y recibir su parte económica como habitantes de la aldea.
Para ellos los Rodríguez, únicos habitantes hasta el momento de esa aldea, aquello era inconcebible. Y es que no solo no estaban dispuestos a compartir ese dinero que recibían por la tala de los árboles de su zona por parte de una empresa maderera sino que tampoco pensaban invertir un duro en mejorar la aldea, tal y como se exigía en los estatutos.
Todo esto provocó que el ambiente se caldeara mucho más, y de hecho Martin, quien sentía que aquello era «terrorismo rural», empezó a grabar todas esas amenazas y agresiones para dejar constancia de toda esa violencia. Algo que generó más ira si cabe…
Para no desvelaros lo que sucedió realmente, os invitamos a que veáis el documental sobre lo que pasó. Alucinaréis bastante.
A rapa das bestas
El largometraje empieza con una celebración gallega de antaño conocida como «A rapa das bestas», en la que a pelo los hombres inmovilizan a los caballos salvajes para cortarles las crines.
Unas escenas que en cierta manera nos ponen en preaviso sobre la asfixiante y tensa atmósfera que se va a respirar en toda la película, sin que apenas podamos pestañear…
Gente de campo vs nuevos agricultores foráneos
Sorogoyen y Peña también hacen foco en los modales y la personalidad entre un bando y otro.
Por un lado está la gente de la aldea, que no han salido de allí en la vida y que son rudos, ariscos, esclavos de la tierra y del trabajo, adictos al alcohol del único bar de mala muerte que hay y sin ningún tipo de inteligencia emocional ni formación académica ni perspectivas de futuro. Y por otro, está el matrimonio de franceses, con carrera, con mucho mundo a sus espaldas, con planes de futuro y con muchos más recursos que ellos, tanto económicos como emocionales.
Dicho esto, y a pesar de las grandes diferencias culturales, ante las provocaciones se implanta la sin razón. Y aunque los provocadores agresivos son los hermanos Anta, Martin entra al trapo con las grabaciones, acelerando la sed de vendetta de los susodichos. Y es aquí cuando se plantea el dilema moral*, ajeno hasta el momento del fatal desenlace: ¿quién tiene razón?
*Este dilema moral, sin embargo, no tiene cabida en el documental sobre la historia en la se inspira la película.

Actores sublimes y triunfo total en los Goya
Además del guión y de la magistral dirección no podemos olvidarnos de mencionar al grandísimo elenco de actores. Los hermanos Anta son Luis Zahera, a quien esperamos que le lluevan los premios, y Diego Anido, Antoine es Denis Ménochet y su mujer es Marina Foïs. Todas sus interpretaciones son gloriosas, consiguiendo que en muchos momentos sintamos que estamos viendo un documental real.
Asimismo, y como era de esperar, «As Bestas» ha recibido 17 nominaciones a los Premios Goya, tras triunfar también en el Festival de Sitges y en el Festival de Cannes, y ya se le considera como el acontecimiento cinematográfico del año en España.
Muy recomendable.