«Escape»: Rodrigo Cortés explora los límites de la mente

«Escape» es la última película del cineasta, guionista y escritor Rodrigo Cortés —director de cintas como «Buried» y «Red Lights»— en la que demuestra de nuevo su habilidad para sumergirnos en un universo tenso y ambiguo. En esta ocasión, en una especie de laberinto psicológico, en el que cuestionaremos nuestras percepciones y reflexionaremos sobre cómo la mente humana puede ser tanto un refugio como una prisión…

El punto de partida de esta fábula, dividida en siete versos sueltos que son los nombres de los siete enanitos, es un hombre quiere entrar a toda costa en la cárcel para, curiosamente, encontrar su libertad.

«N», como inicialmente se llama el protagonista, no puede vivir consigo mismo ni soportar el peso y la culpa por su pasado y su presente, y lo que ansía con todas sus fuerzas es dejar de tomar decisiones y que sean los demás quienes las tomen por él. Desde qué comer hasta cuándo respirar…

Mario Casas en su mejor versión

La estrella indiscutible de la adaptación de la novela homónima de Enrique Rubio, publicada en 2022, es Mario Casas, cuya interpretación es excelente y abrumadora.

A Casas le acompaña una resuelta y pizpireta Anna Castillo y otros secundarios excepcionales como el gran José Sacristán, Josep María Pou, Blanca Portillo, David Lorente, Guillermo Toledo, José García, Albert Pla o Juanjo Puigcorbé. Están todos en estado de gracia.

Ni comedia no tragedia ni suspense, ni acción…

«Escape» es una collage de géneros que convierten a esta película en inclasificable, a la vez que sirve para demostrar una vez más que Rodrigo Cortés es uno de los directores más innovadores y arriesgados del panorama actual. Y es que como él mismo confiesa: «no hago nada que no quiera hacer». A esa postura ante la vida se ha unido el hecho de que Martin Scorsese, su productor y amigo, confíe tanto en él que en esta película le haya dado toda la libertad creativa para ser él mismo.

De ahí que el resultado sea una película estimulante, desafiante y kafkiana que es la suma de todos estos aciertos: diálogos muy ingeniosos; un gran sentido del humor que remite a Berlanga o Buster Keaton; grandes actuaciones; una banda sonora exquisita a cargo de Víctor Reyes, que aporta ritmo y equilibrio – y que en un momento dado hasta rinde homenaje a Antonio Molina -; una estética impoluta responsabilidad de Ana Alvargonzález (Directora artística y de producción) y de Rafa García (Director de fotografía); y por supuesto, una dirección de diez.

Martin Scorsese, productor de «Escape»

Como os avanzábamos, el grandísimo Scorsese es el productor de este largometraje, y también es la razón por la que Cortés decidió hacer cine.

“Scorsese es la razón por la que hago cine.” R. Cortés

La historia que él mismo relata es que se conocieron personalmente en 2018, en los Premios Princesa de Asturias, cuando a Scorsese le concedieron el Princesa de las Artes. Curiosidades de la vida, a Cortés le pidieron que mantuviese una charla pública con él. Y para su sorpresa, resultó que el director, guionista y productor de cine estadounidense había visto todas sus películas, y que además se cayeron de maravilla.

Tiempo después, Cortés le envió el montaje de su última película «El amor en su lugar», y a Scorsese le encantó. Tras aquel nuevo contacto, siguieron en contacto y Scorsese le pidió que le enviara su próximo guion. Cuando este lo recibió quedó prendado, y se ofreció a financiar la nueva película de Cortés: «Escape».

Responsabilidad es sinónimo de libertad

Tal y como asegura Cortés: «Tendemos a pensar que la libertad está relacionada con hacer lo que a uno le da la gana. Pero la libertad seguramente esté más relacionada con la responsabilidad».

En realidad, es un fenómeno que atraviesa cualquier sociedad, una constante inherente a la condición humana. Solemos asociar la libertad con el capricho, con un abanico de opciones infinitas, con esa idea de hacer, al fin y al cabo, lo que se nos antoje. Sin embargo, quizá la libertad tenga más que ver con la responsabilidad. Ser realmente libre implica aceptar las consecuencias de nuestros actos, hacerse cargo de esa libertad. Y tal vez sea esta la razón por la que, con frecuencia, preferimos renunciar a ella: optamos por delegar decisiones en otros, reservándonos así el derecho a juzgar o a quejarnos.

Sin embargo, la película no impone una única reflexión sino que permite que cada uno de los espectadores seamos capaces de sacar nuestras conclusiones y decidamos victimizar, condenar o inclus empatizar con su protagonista, quien para algunos será un héroe, para otros un jeta o una pobre víctima.

En definitiva, «Escape» no solo atrapará a los amantes del thriller psicológico, sino que también ofrece reflexiones profundas sobre la naturaleza humana que inevitablemente debatiréis a la salida del cine. Por todo ello, nosotros la recomendamos muchísimo. Tiene arrojo, maestría y personalidad, y junto con «La habitación de al lado» de Almodóvar, es una de las mejores películas españolas del año.

(*) Fotogramas de Michael Oats proporcionados por Beta Fiction Spain.

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