Julian Schnabel: a private portrait

A raíz de haber visto el documental sobre Julian Schnabel: «Julian Schnabel: A private portrait», hemos considerado interesante hablaros de su figura y su arte, porque ya os adelantamos valen mucho la pena.

Empecemos por el principio…

Julian Schnabel nació en Nueva York el 26 de octubre de 1951, aunque pasó su niñez en Texas, donde además de ir a la escuela, surfeó y decidió ser artista. Julian llegó a la fama como pintor, pero desde entonces también se ha convertido en un cineasta de renombre por derecho propio. Sus seis películas – BasquiatAntes que anochezca, Miral, Berlin: Live at St. Ann’s Warehouse (Lou Reed’s Berlin)La escafandra y la mariposa y At Eternity’s Gate – le han hecho ganar y ser nominado en los más prestigiosos premios de cine, y como artista plástico cabe destacar que sus obras se exhiben en muchos de los principales museos del mundo.

Como se muestra en el documental, Schnabel se hizo conocido por sus pinturas en plancha y los críticos lo enmarcan como habiendo tenido un papel predominante en el regreso de la pintura figurativa, así como por haber introducido la acumulación de materiales sobre soportes poco convencionales, como terciopelo negro, lonas viejas, cartón para obtener pinturas-collage y platos.

Lo interesante de este biopic es que nos permite adentrarnos sobre todo en la figura artística y más personal de Schnabel. Desde su vida en Brownsville (Texas) hasta su llegada a la escena artística neoyorquina en los años 80 pasando por su faceta como director de cine. El documental, que está dirigido por Pappi Corsicato, ha contado con la participación de estrellas como Willem Dafoe, Bono o Al Pacino, y empieza cuando Schnabel prepara su retrospectiva en la Fundación Peter Brant de Connecticut. Y en el mismo se muestran preciosas estampas familiares con diferentes miembros que actúan como testigos y que ayudan a entender a este artista neoyorkino.

Como podréis comprobar, Julian Schnabel derrocha carisma, una energía cautivadora y una impetuosa personalidad que embarga a todo aquel que se topa con él. Este «hombre del renacimiento» es un artista en mayúsculas, y su impulso creativo le ha llevado a diversificar su actividad: música, pintura, esculturadiseño de muebles, fotografía y cine. Además, es muy prolífico y tiene una capacidad increíble de producir obras colosales.

Su formación y su fascinante trayectoria artística

Está graduado en arte (Bachelor of Fine Arts, B.F.A.) por la Universidad de Houston y formó parte del programa independiente de estudios del Museo Whitney de Arte Norteamericano en Nueva York, tras presentar su solicitud de una manera muy original: incluyó diapositivas de su obra como emparedado entre dos rebanadas de pan… y… ¡fue aceptado inmediatamente!

«Cuando era joven, todo lo que quería era ser un gran artista, pero ni siquiera sabía cómo debía ser el arte.»

Aunque Schnabel ha trabajado como cocinero, presentó su primera exposición individual en el Museo de Arte Contemporáneo de Houston en 1975, y cuatro años después tuvo lugar su primera exhibición individual en la Galería Mary Boone, cuyas obras se vendieron por adelantado. A partir de ahí no paró de cosechar éxitos y admiración, y de hecho en 1989 participó en la Bienal de Venecia con Anselm Kiefer y Georg Baselitz.

Por si esto fuera poco, de 1989 hasta 2012 ha llevado a cabo muchísimas exposiciones en galerías y museos de todo el mundo y tan consagrados como la Tate Gallery (1982); el Whitney Museum of American Art (1987 y 1988); el San Francisco Museum of Modern Art (1988); o la Fundació Joan Miró (1995). Y de 2012 hasta este mismo año ha llevado a cabo ¡32 exposiciones individuales! en grandes galerías y museos como: Guy Pieters Gallery (Bélgica); Contemporary Fine Arts (Berlin); Centro Italiano Arte Contemporanea (Foligno, Italia); Gagosian Gallery (New York); NSU Art Museum Fort Lauderdale (Florida); Aros Aarhus Kunstmuseum (Dinamarca); Musée d’Orsay (Paris) o Legion of Honor Museum (San Francisco), entre muchos otros.

El estilo de Schnabel se caracteriza por pinturas a gran escala, en las que combina elementos abstractos y figurativos, y utiliza materiales diversos como yeso, cera, fotografías, terciopelo o cerámica. De ahí que sus pinturas menudo se les confieren propiedades escultóricas.

Actualmente sigue en activo y de hecho la Pace Gallery (Nueva York) ha albergado dos exposiciones individuales suyas. Y recientemente, ha realizado una publicación para Taschen, que se publicará este año, y ha diseñado la primera edición Premium de arte del periódico Neue Zürcher Zeitung con su provocativa, poderosa y poética declaración sobre el estado de los Estados Unidos: «Look To The Future». Se publicó el pasado 22 de septiembre y lo cierto es que desde la portada se percibe la dimensión política de su obra, y su afán porque el arte inspire acción y genere un futuro mejor.

“Estaba en Japón en una tienda vintage, y vi un mono naranja que mi esposa compró. La portada del periódico es la pintura que hice con él.”

Asimismo, otro de los aspectos que cabe destacar del film es que se desprende que la fama y la fortuna dieron la bienvenida a Schnabel desde los inicios. De hecho, su viejo amigo Jeff Koons confirma que su fulgurante ascenso al olimpo de las mejores galerías:

«Ningún otro artista joven ha tenido ese éxito.»

Y es que Schnabel siempre lo tuyo claro. Lo suyo era el arte. Ser portada de la revista Artforum formaba parte de las diferentes metas que se marcó y logró alcanzar, y en este caso antes de lo previsto. Lo consiguió en 1981, cuando ya estaba apadrinado por Leo Castelli, el galerista que descubrió a Andy Warhol, Jasper Johnsy Roy Lichtenstein.

Otra de las cosas que más nos han gustado del docu es verle en acción pintando sus obras de gran formato, tanto en su estudio de Montauk, en los Hamptons, como en la casa en São Paulo del director Héctor Babenco. ¡Una maravilla! Y aunque no nos gusta elegir, podríamos decir que de todas sus obras, las que más nos han fascinado son su serie Velvet Paintings; Paintings on Found Materials y Surf Paintings.

Palazzo Chupi

Ubicado en Greenwich Village, barrio bohemio por excelencia, situado al oeste de Manhattan, con el río Hudson al fondo, se encuentra esta maravilla de palacio veneciano en estuco rojo de siete plantas y 15.000 metros cuadrados, en el que todavía viven algunos de sus seis hijos, y que anteriormente había sido sucesivamente un establo, una fábrica de perfumes y una depuradora de aguas.

Lo cierto es que Palazzo Chupi es como su autobiografía arquitectónica: un collage de materiales, estilos y objetos que conforman un precioso collage, donde se manifiesta su propio lenguaje pictórico.

Las películas de Schnabel

El film también muestra sus rodajes, como el de Antes que anochezca, donde narra la historia del poeta cubano Reinaldo Arenas, que descubrió al mundo a nuestro admirado Javier Bardem, mientras cuenta que su escuela de cine ha sido El padrino Espartaco, que ha visto cientos de veces.

«La pintura es para mí como la respiración. Es lo que hago todo el tiempo. Soy pintor. Mis películas son una extensión de mis pinturas. Hago películas porque hay historias que contar, pero mis pinturas son mi historia.»

Sin más, os recomendamos que os adentréis en su universo a través de este documental: «Julian Schnabel: a private portrait», que está disponible en Filmin y Netflix.

(*) Fotos y artworks by Julian Schnabel: 1.»Untitled (Goodbye Mike Kelly)», 2012, inkjet print, oil, ink on polyester, 129 x 130.25 inches (327.7 x 330.8 cm). 2.»Adieu Batista», 1985, oil on backdrop, 95×166 inches (241.3 x 421.6 cm); 3.»Untitled (Albondigas el Ultimo Climax)», 1992, modeling paste, oil, suede on dropcloth, 96 x 120 inches (243.8 x 304.8 cm). 4.»Portrait of a Girl», oil, plates and bonds on wood, 96 x 84 inches (243.8 x 213.4 cm). 5.»Large Girl with No Eyes», 2001, oil and wax on canvas, 162 x 148 inches (411.5 x 375.9 cm).


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