El juego del calamar: una reflexión cruda y violenta sobre la vida y la supervivencia

El juego del calamar está en boca de todos por diferentes motivos, pero el principal es por su impacto más allá de las pantallas, ya que algunas personas han optado por «replicar/reinventar» alguno de sus macabros juegos…

La serie coreana es una de las series más vistas de Netflix – ha conseguido ser número 1 en nada menos que 90 países en diez días – y es que esta distopia sobre una sociedad formada por una élite aburrida, sádica y cruel, que encuentra placer matando a personas sin esperanza, engancha sobremanera.

La trama

Seong Gi-hun es un hombre desesperado que ha entrado en barrena debido a sus deudas y a su incapaz por salir del bucle destructor en el que anda sumido. Está divorciado, ve poco a su hija querida, es adicto a las apuestas, su relación con su madre no es buena y ya no sabe qué hacer para recuperar su vida. Un día, después de huir de los prestamistas que le persiguen, se topa en el andén del metro con un hombre que le ofrece ganar muchísimo dinero mediante un juego «de niños». Al principio desconfía, pero su desespero es tal que toma la decisión de participar. Ya sabéis aquel dicho… «de perdidos, al río». Y sin ser consciente de que se está metiendo en la boca del lobo, porque en la vida nadie regala nada sin nada a cambio… se ve formando parte de una competición con 456 participantes, desesperados como él, con grandes deudas sobre sus espaldas y que deciden participar como última esperanza, antes de tirar la toalla. ¿Y por qué? Por la posibilidad de ganar el premio: 45.600 millones de wones (unos 32,89 millones de euros), con el que no solo podrían recuperar sus vidas, sino mejorarlas considerablemente y redimirse.

Gana el juego o pierde la vida

Como podréis comprobar, en El juego del calamar no hay medias tintas: aquí, o ganas o mueres. Los juegos que deben superarse están basados en juegos tradicionales infantiles coreanos, y aunque a simple vista puedan parecer sencillos o inocentes, son realmente tétricos. Y lo peor es que un simple error, les puede causar la muerte de manera fulminante y violenta. Por ello, la serie vuelve a establecer un paralelismo con la vida y pone en la palestra la importancia de elegir, establecer alianzas, estratagemas… poniendo en entredicho la bondad y la verdadera naturaleza de los humanos cuando se trata de sobrevivir…

“El juego del calamar es un retrato crudo y cruel de nuestra sociedad, que hace que nos cuestionemos los límites de nuestra humanidad.”

Crítica social

El juego del calamar es muy orwelliana y más allá de centrar nuestra atención en la violencia, la crueldad y en lo gore, lo cierto es que plantea y cuestiona nuestra supervivencia de manera extrema. Y es que si nos abstraemos del contexto de la serie y establecemos similitudes con nuestra realidad, lo cierto es que vivimos en una sociedad donde hay mucha desigualdad, «trepas» que con tal de lograr sus objetivos no tienen escrúpulos para hundir a alguien si realmente es un obstáculo en su camino, así como muchas empresas que maltratan a sus empleados por un sueldo mísero, entre otras muchas cosas… Asimismo, por desgracia, hemos normalizado todas estas injusticias que dañan y convierten nuestra sociedad en una sociedad enferma, egoísta, esclava de un capitalismo salvaje y con una empatía muy sesgada, dependiendo de intereses y conveniencias…

“Quería escribir una historia que fuera una alegoría o una fábula sobre la sociedad capitalista moderna, algo que representa una competición extrema, algo así como la competencia extrema de la vida.”

¿Segunda temporada?

El creador de la serie, Hwang Dong-hyuk, escribió el guión original entre 2008 y 2009 con el propósito de ser una película, pero al final, y una década después, se ha convertido en una serie.

“En mis comienzos, pasaba apuros económicos y pasaba mucho tiempo en cafeterías leyendo cómics como Battle Royale. Me imaginaba cómo me sentiría si yo mismo participara en esos juegos. Pero los encontraba demasiado complejos, y por eso preferí usar juegos para niños.”

Ahora, tras la exitosa primera temporada, toda esperar a que confirmen una segunda, que de continuidad o que signifique la venganza…

“Escúchame bien, no soy un caballo. Soy una persona. Por eso quiero saber quiénes sois vosotros y cómo podéis cometer esas atrocidades.” Jugador 456


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