Casa Bonay: diez años sintiéndonos en casa
Casa Bonay cumple diez años. Repasamos la trayectoria de este hotel del Eixample, donde nos alojamos habitualmente cuando viajamos a Barcelona, y las novedades que acompañan su aniversario.


Hay direcciones que compartimos con especial cariño. Casa Bonay es una de ellas. Quienes nos seguís lo sabéis: es donde nos alojamos prácticamente siempre que viajamos a Barcelona. Hemos visto crecer el proyecto, hemos disfrutado de sus espacios y hemos encontrado en él algo que valoramos mucho cuando viajamos: sentirnos a gusto desde que llegamos.
Este año cumple diez años y nos alegra celebrarlo. Por lo que hemos vivido aquí, por las personas que le dan vida y porque sigue siendo una de nuestras direcciones favoritas de Barcelona. Su aniversario llega, además, con una fiesta gastronómica y musical el 29 de octubre, novedades en su identidad visual y planes que llevarán su manera de entender la hospitalidad a otros destinos.

Barcelona, desde Casa Bonay
Nuestra relación con Barcelona tiene muchas direcciones, recuerdos y personas. Casa Bonay se ha incorporado a esa geografía personal a lo largo de sucesivas estancias, hasta convertirse en una elección casi automática cada vez que volvemos a nuestra ciudad.
Nos gusta su diseño, la vida de sus espacios comunes y la posibilidad de encontrarnos con la ciudad dentro del propio hotel. También esa familiaridad que se construye poco a poco: conocer un lugar lo suficiente como para disfrutar de sus cambios y seguir reconociéndolo.

Alojarse muchas veces en el mismo sitio permite comprobar cómo funciona más allá de una primera impresión. La novedad deja paso a otras cosas: cómo se mantienen los espacios, qué propuestas se incorporan, cómo evoluciona el ambiente. En nuestro caso, las ganas de regresar han seguido ahí. Y, después de tantos años, eso merece contarse.
Una década en la Dreta de l’Eixample
Casa Bonay abrió en 2016, en un edificio neoclásico de 1869, en el número 700 de la Gran Via de les Corts Catalanes. Desde esa esquina de la Dreta de l’Eixample, fue construyendo un proyecto en el que la gastronomía, la artesanía y la colaboración con el entorno ocuparon un lugar importante desde el principio.
El edificio puso la arquitectura y la historia. El equipo y sus colaboradores fueron dando forma a todo lo que sucedería dentro: chefs, artistas, diseñadores y artesanos han participado durante esta década en una propuesta que reúne sensibilidades distintas y les da espacio para convivir.

Esa relación con el entorno explica buena parte de su personalidad. Casa Bonay ofrece a quienes llegan de fuera una puerta de entrada a Barcelona, mientras que el público local encuentra razones para visitarlo sin necesidad de alojarse. Una mesa, una copa, música, un encuentro: el hotel forma parte de los planes de la ciudad.
Así se ha ido haciendo un sitio en el barrio y en las agendas de quienes lo frecuentan. Su programación y sus colaboraciones mantienen ese intercambio en marcha, con una comunidad que se amplía mucho más allá de los huéspedes.
Habitaciones con carácter barcelonés
En las habitaciones de Casa Bonay, la historia del edificio convive con el diseño contemporáneo. Los suelos hidráulicos restaurados y los elementos originales se combinan con piezas de diseñadores locales, manteniendo ese vínculo con Barcelona que atraviesa todo el proyecto. Hay distintas categorías y tamaños, incluidas opciones con terraza, para quienes quieren disfrutar de un espacio propio al aire libre.
También cuentan los detalles cotidianos: los productos de baño de Malin+Goetz, un minibar con propuestas de productores locales o una esterilla de yoga a disposición de los huéspedes. Una manera de cuidar la estancia que va más allá de lo puramente decorativo.
De la habitación a la mesa, del bar a la azotea
Una de las cosas que más disfrutamos de Casa Bonay es la vida que hay alrededor de sus habitaciones. Sus espacios tienen personalidad propia y ofrecen distintos motivos para acercarse, desde el primer café de la mañana hasta una cena o una última copa.

El día puede empezar en TosTao, su cafetería de especialidad, donde sirven café de los tostadores locales Nomad junto con panes y pasteles elaborados en la casa por la pastelera japonesa Natsumi. Una combinación que merece tenerse en cuenta tanto si os alojáis en el hotel como si estáis de paso por el barrio.
A la hora de sentarse a la mesa, Bodega Bonay propone una cocina de inspiración italiana basada en el producto local, con pasta artesanal y protagonismo de las verduras y las ensaladas. Su carta de vinos, con más de 250 referencias, añade otro buen motivo para reservar y dedicarle tiempo a la sobremesa.
En la planta baja, Libertine concentra buena parte de la vida social del hotel. Salón y coctelería, cambia de ritmo a lo largo del día y permite encontrarse, picar algo o alargar la noche. Su propuesta reúne vinos naturales, platos de Bodega Bonay y cócteles de autor desarrollados por Eric Stephenson. Es uno de esos espacios que ayudan a entender por qué la relación del hotel con la ciudad va mucho más allá de quienes duermen en él.

Arriba, Chiringuito lleva el encuentro a la azotea. Abierto de temporada, de abril a octubre, propone una cocina inspirada en Turquía, con meze para compartir, carnes a la brasa, verduras y panes. Un cambio de escenario para comer al aire libre y disfrutar de otra perspectiva de Barcelona.
Termas Bonay: una pausa en la ciudad
La propuesta de Termas Bonay Wellness merece una mención propia. Este espacio al aire libre reúne sauna seca, hammam, baño de hielo y ofuro japonés entre vegetación. En su diseño han colaborado Andreu Carulla y el paisajista Fernando Martos, con una intervención que conecta bienestar, diseño y jardín.
Las sesiones del circuito duran 50 minutos y están pensadas para grupos reducidos de hasta seis personas, con posibilidad de reservar el espacio en exclusiva. La experiencia se completa con dos cabinas para masajes y tratamientos faciales. Una propuesta para incorporar una pausa a la estancia y disfrutar del hotel desde un ritmo distinto.

Un lugar para reunirse y seguir descubriendo Barcelona
Esa variedad de espacios también permite celebrar encuentros privados. Nica forma parte de esta oferta, con espacio para presentaciones audiovisuales, mientras que Bodega Bonay, Libertine y Chiringuito pueden acoger diferentes formatos de reuniones y celebraciones. La posibilidad de elegir entre ambientes distintos amplía las maneras de vivir el hotel.

Y hay otro vínculo con esta casa que nos hace especial ilusión: en su shop podéis encontrar la quinta edición de The Unusual Barcelona, nuestra publicación dedicada a la ciudad. Una invitación a seguir descubriendo sus direcciones, sus protagonistas y su creatividad después de cruzar la puerta del hotel.
Una celebración para el recuerdo
El jueves 29 de octubre, de 18:00 a 03:00 h, Casa Bonay celebrará su décimo aniversario con un programa de gastronomía y música en distintos espacios del hotel. Participarán chefs y DJs que han colaborado con el proyecto a lo largo de estos diez años.
La gastronomía será uno de los grandes reclamos. El cartel reúne a Max y Stefano Colombo, vinculados a Bar Brutal, Brutal Bazar y Xemei; Rafa Peña, de Gresca y Provisiones; Maria Solivellas, de Ca na Toneta y Celler Tonet; y Estanislao Carenzo, de Bar Rey Sancho. A ellos se sumará Giacomo Hassan, chef de Casa Bonay, acompañado por amigos.
Cada propuesta tendrá su propio rincón, así que la noche invita a recorrer el hotel y descubrir qué se cocina en cada espacio. Con estos nombres, habrá buenos motivos para llegar con hambre y dedicar tiempo a la parte gastronómica del programa.

La reunión tiene, además, mucho sentido en un aniversario como este. Cocinar, sentarse a la mesa y compartir han sido parte importante de la historia de Casa Bonay. Para celebrar la década, el hotel vuelve a convocar a su alrededor a personas que han contribuido a darle carácter.
La música correrá a cargo de Whisper Not y de una selección de DJs residentes que han pasado por Casa Bonay durante estos años. También desde la cabina, la celebración tendrá algo de reencuentro.
La entrada al evento será gratuita. Una buena ocasión para conocer el hotel si todavía no habéis estado o para celebrar todo lo que ha sucedido aquí desde 2016.
Nueva imagen y próximas reformas
El décimo aniversario también trae novedades. Este octubre, Casa Bonay ha anunciado una actualización de su identidad visual y una nueva web diseñada por Omar Sosa Studio. Más adelante llegarán las reformas de las habitaciones, dentro de una renovación que continuará durante los próximos meses.
Para quienes nos alojamos aquí con frecuencia, será una oportunidad de descubrir el hotel de nuevo. Tenemos curiosidad por ver cómo se trasladan estos cambios a los espacios y cómo evoluciona una casa cuya personalidad conocemos bien.

La celebración, en realidad, lleva meses en marcha. Desde abril, el programa Thank You propone sorteos mensuales de habitaciones, cafés, cenas y otras experiencias. Un agradecimiento a quienes han formado parte de estos diez años y una forma de hacer que el aniversario se extienda a lo largo del calendario.

De Barcelona a Palma, con Madrid y Cadaqués en el horizonte
El equipo de Casa Bonay también está detrás de Portella, en el centro histórico de Palma de Mallorca. Y según nos adelantan, tienen previstas nuevas aperturas en Madrid y Cadaqués durante los próximos dos años.
Mientras tanto, celebramos el lugar donde empezó todo. Diez años después, Casa Bonay sigue siendo nuestra casa en Barcelona y una dirección que recomendamos desde la experiencia de haberla elegido muchas veces.

Felicidades a todo el equipo y a quienes han contribuido a estos primeros diez años. ¡Nos alegra haberlos compartido con vosotros!
(*) Fotografias proporcionadas por Casa Bonay.




