Other Circle: una nueva forma de entender el diseño

La segunda edición del encuentro celebrado en Copenhague consolida un formato que reúne diseño, arte, moda, tecnología y gastronomía para explorar nuevas formas de creatividad contemporánea.

Cada mes de junio, Copenhague se convierte en uno de los grandes epicentros internacionales del diseño. Sin embargo, entre las múltiples exposiciones, lanzamientos y eventos que forman parte de la Copenhagen Design Week, hay una cita que está demostrando que el futuro del sector pasa por romper las fronteras tradicionales entre disciplinas.

La segunda edición de Other Circle, celebrada del 10 al 13 de junio en The Lab, ha confirmado que el diseño contemporáneo ya no puede entenderse como un territorio aislado, sino como un espacio donde convergen creatividad, tecnología, arte, arquitectura, moda, gastronomía y cultura.

Lejos de reproducir el formato convencional de una feria, Other Circle se ha consolidado como una plataforma curada que propone nuevas formas de experimentar el diseño. Un lugar donde las colaboraciones inesperadas sustituyen a los stands tradicionales y donde el intercambio de ideas resulta tan importante como los propios objetos expuestos.

Una mirada global al diseño contemporáneo

Uno de los aspectos más interesantes de esta edición ha sido su apuesta por ofrecer una visión verdaderamente internacional. En total, 78 marcas y proyectos procedentes de 17 países de Europa, Asia, África y Norteamérica participaron en un programa que apostó por la diversidad cultural como uno de sus principales valores.

Esta perspectiva supone un cambio significativo respecto a muchos eventos de diseño europeos, todavía centrados en una visión predominantemente occidental o escandinava. En Other Circle, el objetivo ha sido ampliar la conversación incorporando voces, materiales, procesos y tradiciones creativas procedentes de contextos muy distintos.

Entre los participantes destacó la presencia del artista ghanés Paa Joe, reconocido internacionalmente por sus singulares ataúdes escultóricos, convertidos desde hace décadas en una expresión artística y cultural profundamente ligada a la identidad de Ghana. Su participación simboliza precisamente esa voluntad de ampliar los límites del diseño contemporáneo y abrirlo a narrativas menos habituales dentro del circuito internacional.

Cuando desaparecen las fronteras entre disciplinas

Quizá la mejor forma de entender Other Circle sea a través de su lema, «post-disciplinary culture», un concepto que vertebra toda su propuesta curatorial. Más que una declaración de intenciones, refleja una realidad cada vez más presente en el ámbito creativo: las disciplinas tradicionales han dejado de funcionar como compartimentos estancos.

Marcas, estudios y creadores compartieron proyectos fruto de la exploración.

Hoy es habitual que un diseñador colabore con un chef, que una firma de mobiliario desarrolle un proyecto junto a un artista o que la inteligencia artificial se incorpore a procesos creativos que hasta hace poco pertenecían exclusivamente al ámbito humano.

En ese contexto, Other Circle propone un espacio donde esas conexiones no solo son posibles, sino que se convierten en el motor de nuevas ideas.

Durante los cuatro días del evento, esta filosofía se tradujo en colaboraciones que difícilmente encontrarían espacio en un formato expositivo convencional.

Marcas, estudios y creadores compartieron proyectos fruto de la exploración, abriendo nuevas vías de diálogo entre materiales, tecnología, artesanía y producción cultural.

Algunas de las colaboraciones más comentadas fueron NAKED SPACE × Nike, Spacon × Muuto, Wasted × Max Lamb, Sucuk und Bratwurst × KPM Berlin o Pholc × Nick Ross, demostrando que las asociaciones inesperadas pueden generar algunos de los resultados más estimulantes del panorama creativo actual.

The Lab, un escenario pensado para provocar encuentros

El lugar elegido para celebrar Other Circle explica buena parte de su identidad. Con cerca de 3.740 metros cuadrados, The Lab lleva más de tres décadas funcionando como un espacio dedicado a la creatividad en Copenhague.

Su arquitectura industrial y su carácter flexible permiten que diseño, arte, gastronomía, música y tecnología convivan de forma natural, favoreciendo encuentros espontáneos entre disciplinas que normalmente evolucionan por separado.

Más que un simple contenedor de exposiciones, The Lab actúa como un laboratorio donde las ideas pueden cruzarse sin las limitaciones habituales de las ferias comerciales. Esa sensación de descubrimiento permanente forma parte de la experiencia y convierte la visita en un recorrido abierto, donde cada espacio propone una conversación diferente.

Tecnología, inteligencia artificial y patrimonio cultural

Uno de los aspectos más interesantes de esta edición ha sido la presencia de colaboradores procedentes de ámbitos muy diversos.

Entre ellos destacan Anthropic, BMW y la revista PIN-UP, tres organizaciones que representan universos aparentemente distintos pero que en Other Circle encontraron un terreno común para explorar nuevas posibilidades creativas.

The Lab lleva más de tres décadas funcionando como un espacio dedicado a la creatividad.

Especialmente significativa fue la colaboración entre BMW y la artista sudafricana Esther Mahlangu, reconocida por trasladar los motivos tradicionales del pueblo ndebele al arte contemporáneo. Un proyecto que demuestra cómo el patrimonio cultural puede dialogar con la innovación tecnológica sin perder autenticidad.

La incorporación de Anthropic también refleja otra realidad cada vez más evidente: la inteligencia artificial ya forma parte de las conversaciones sobre diseño.

Lejos de presentarla únicamente como una herramienta tecnológica, el evento la situó dentro de un contexto cultural más amplio, donde el debate gira alrededor de la creatividad, los procesos de trabajo y las nuevas formas de colaboración entre personas y sistemas inteligentes.

Mucho más que diseño

Otro de los grandes aciertos de Other Circle reside en su manera de entender la cultura contemporánea: no como una suma de disciplinas independientes, sino como un ecosistema en el que las ideas circulan, se mezclan y se enriquecen mutuamente. Esa visión se refleja en un programa que va mucho más allá de una exposición de diseño al uso.

Además de las instalaciones y los proyectos expositivos, el evento acogió conferencias, emisiones de radio en directo, experiencias gastronómicas y espacios concebidos para fomentar el intercambio entre profesionales, creadores y visitantes.

Lejos de limitarse a mostrar objetos, Other Circle propuso un entorno donde las conversaciones, las colaboraciones y los encuentros espontáneos formaban parte de la propia experiencia.

Enter Art Fair integró varias galerías, reforzando un diálogo constante entre arte y diseño.

La presencia de Enter Art Fair, que integró varias galerías dentro del recorrido expositivo, reforzó ese diálogo constante entre arte y diseño. Del mismo modo, propuestas como Hart Bakery, Spacelabkitchen, The Lab Kitchen o la tienda temporal desarrollada junto al concept store berlinés Voo ampliaron la experiencia mucho más allá del objeto diseñado.

En lugar de separar disciplinas, Other Circle las reunió bajo un mismo relato, mostrando cómo todas ellas participan hoy de una misma conversación cultural.

Copenhague sigue marcando el ritmo

Si algo demuestra la consolidación de Other Circle es la capacidad de Copenhague para reinventar continuamente su escena creativa.

La ciudad lleva décadas siendo una referencia internacional gracias a nombres históricos del diseño escandinavo, pero en los últimos años ha sabido incorporar nuevas generaciones de diseñadores, arquitectos, artistas y emprendedores que entienden el diseño desde una perspectiva mucho más abierta.

En ese contexto, Other Circle aporta una mirada complementaria a otros grandes eventos de la ciudad. No pretende competir con ellos, sino ampliar el ecosistema creativo ofreciendo un formato más experimental, transversal y conectado con las preocupaciones actuales del sector.

El resultado es una propuesta que refleja cómo está evolucionando el diseño internacional: menos centrado en los objetos y mucho más interesado en las relaciones entre personas, disciplinas y culturas.

Una cita a seguir muy de cerca

Tras el éxito de su primera edición, Other Circle ha dado un paso adelante consolidando una identidad propia dentro del calendario internacional del diseño.

Su apuesta por la diversidad, la experimentación y las colaboraciones inesperadas responde a una necesidad cada vez más evidente: crear espacios donde las ideas puedan circular libremente entre disciplinas, generaciones y contextos culturales.

En un momento en el que muchas ferias buscan reinventarse para seguir siendo relevantes, Other Circle propone un modelo diferente. No se limita a mostrar novedades, sino que construye un entorno donde el diseño actúa como punto de encuentro entre arte, tecnología, gastronomía, arquitectura, moda y pensamiento contemporáneo.

Más que presentar objetos, plantea conversaciones. Y precisamente ahí reside su mayor interés. Porque el diseño del futuro probablemente no se definirá por las categorías tradicionales, sino por la capacidad de conectar mundos que hasta hace poco parecían independientes. Copenhague ha vuelto a demostrar que sigue siendo uno de los mejores lugares para imaginar ese futuro.

Other Circle actúa como punto de encuentro entre arte, tecnología, gastronomía, arquitectura, moda y pensamiento contemporáneo.

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(*) Fotografias proporcionadas por Other Circle.

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