El Faro Unkempt houses, bucolismo asturiano en estado puro

Asturias siempre ha sido un lugar pendiente por descubrir. Y os podréis imaginar que sobran los motivos: naturaleza, mar, tranquilidad, pueblos preciosos, parajes imposibles, gastronomía excelente, historia y una energía fantástica gracias a sus lugareños y a esa vida que se vive a otro ritmo.

Dicho esto, en esta ocasión nuestro punto de partida fue Tazones, que está a unos 30 minutos en coche de Gijón, y que es donde está ubicado El Faro Unkempt houses. Este precioso alojamiento con servicios de hotel, destaca por su diseño y por su ubicación, en un entorno rural lleno de silencio, encanto y naturaleza, así como por estar junto al faro de Unkempt.

El bonito camino para llegar a este alojamiento tan especial, hace que te sumerjas en ese estado mental tan necesario, sobre todo para los que vivimos en ciudades grandes, y lo cierto es que te pone un mood de calma, bienestar y receptividad, que son perfectos para vivir esta experiencia.

Por un pequeño y bonito sendero se avista El Faro Unkempt houses, que está rodeado de terrenos llenos de hierba verde y flores silvestres, así como de otras casas de aldeanos, animales y vacas. Todo muy bucólico, tranquilo y evocador. Y es que aquí el cielo tiene un color más azul, el aire es más puro, se oye la brisa del mar, a los pajaritos cantar, y alucinaréis con la cantidad de mariposas que hay. Aquí, el contacto con la naturaleza se siente como un abrazo.

Además de disfrutar de unos días de este lugar para el recuerdo, aprovechamos para descubrir otros pueblos de la zona que os recomendaremos a continuación. Sin embargo, antes nos gustaría compartir la entrevista que le hicimos a uno de sus fundadores, para que de esta manera podáis conocer mejor este proyecto.

¿Cuándo, cómo y porqué surgió El Faro Unkempt houses?

El Faro Unkempt es un proyecto que aproximadamente nace en el año 2018. Recuerdo esa imagen seductora y a la vez llena de nostalgia de una tarde de verano visitando el faro de Tazones. Paseando por la aldea Villar, nos dimos cuenta de su ritmo de vida suave, de sus coloridas hortensias y de sus prados pastados por vacas. Mientras seguíamos este paseo, dejábamos atrás el mar cantábrico y el faro de Tazones rodeado de una gran pradera, cuando de repente pudimos ver una pequeña casa que se vendía. Ese fue el momento en el que supimos que Villar era un lugar aparte, un lugar que tenía un encanto muy especial y donde sabíamos que queríamos comenzar a construir algo emocionante y bonito.

¿Quiénes formáis parte del mismo?

Somos tres hermanos, Rafael, Fernando y Pelayo. Nunca pensamos en construir una casa con servicios de hotel, pero como somos tres hermanos muy inquietos y amantes de la zona, decidimos crear El faro Unkempt.

“El Faro Unkempt es un alojamiento cálido e íntimo, perfecto para desconectar.”

Un lugar que está creado para definirse por sensaciones no por palabras, tratando de encontrar ese vínculo, ese recuerdo o emoción que permite conectar tu alma con la naturaleza que te rodea.

¿Cuál es vuestro vínculo con Tazones y con Asturias?

Siempre hemos tenido un vínculo muy especial con esta zona de Asturias. Desde nuestra infancia hemos pasado junto a nuestra familia diferentes periodos de vacaciones a escasos km de Villar.

“Desde pequeños nos acercamos al estilo de vida de la región y pudimos entender cómo vivir y disfrutar del entorno, su gente y su gastronomía, en cualquier época del año.”

La verdad es que cada estación en esta zona es única, especial y diferente al resto.

¿Qué historia hay detrás del faro de Tazones? ¿sigue en activo, verdad?

Efectivamente, el faro de Tazones sigue en activo, y esto hace que sea aún más atractivo.

“Tazones tiene una amplia tradición pesquera y en el pasado una gran trayectoria como pueblo ballenero.”

Todo esto hace que esta antigua villa marinera esté llena de cultura, arte e historia. Nosotros quisimos honrarlo creando un vínculo emocional y nombrando a cada uno de los apartamentos con nombre de ballenas que habitaban el mar cantábrico.

¿El Faro Unkempt Houses es un edificio nuevo o se trata de la reforma de otro más antiguo?

Se trata de un edificio de nueva construcción que respeta la forma y estructura de la antigua casa. Esta parte era fundamental para nosotros y así se lo transmitimos al estudio de arquitectura, manteniendo el volumen y la forma de la casa original. Por ello, la casa está compuesta por dos módulos con dos cubiertas a dos aguas, cada una perpendicular a la otra. De esta manera, hemos respetado la arquitectura típica de la zona.

¿Quién se ha encargado del interiorismo y del proyecto arquitectónico?

La Dirección creativa es de Pelayo del Pozo, la arquitectura de Estudio Valle, el interiorismo de Carmen Menéndez, el paisajismo de Cristina Matosian, el mobiliario exterior de Isimar y Viva Madera, y el mobiliario interior de HAY, Gancedo, Perpetual, Trebol, Flos, Sancal, Casual, Pilma y Gan rugs.

¿De dónde viene el nombre «Unkempt»?

“Unkempt significa desenfado-chic y hace referencia a la calidez, al carácter, a la imagen amable, serena, sencilla y sincera del hogar que hemos creado.”

Es esa continua conexión con la naturaleza, el paisaje, el entorno y las personas.

¿Qué otros aspectos destacarías de este alojamiento tan único?

Principalmente, la experiencia que ofrecemos, llena de emoción, sensibilidad y cercanía con el mar y el estilo de vida del pueblo de Tazones.

Nuestro alojamiento es una casa que se enriquece de la conexión de ambientes cálidos, rodeada de la paz que transmite el contraste de las colinas asturianas con la fuerza del mar cantábrico.

En ella hay un ambiente acogedor que te invita a experimentar la riqueza de una zona en cada color, textura, color y sabor. El faro es una casa cuidada y creada con especial atención en los detalles. Un lugar que vive el día a día del pueblo de Tazones, un icono que respeta y valora la esencia de su gente, su cultura y sus ilusiones, logrando mimetizarse en lo más profundo e íntimo de la zona.

Por cierto, ¿cuáles son vuestros lugares favoritos de la zona?

Cada rincón de la ría de Villaviciosa, el puerto de Tazones o la Playa de Rodiles.

Recomendaciones para descubrir la zona:

Además de Tazones, que es un pueblo precioso y donde se come de maravilla – tenéis que comer pescado fresco en La Nansa -, vale la pena, que ya que estáis allí, disfrutéis de los pueblos de alrededor que son una maravilla.

Nosotros fuimos a Llastres, que está considerado uno de los pueblos más bonitos de España. Además este pueblo marinero fue distinguido como «Pueblo Ejemplar de Asturias», galardón que la Fundación Princesa de Asturias le otorgó en 2010. Vale la pena que deambuléis por él sin prisa y que vayáis descubriendo muchas de sus bellezas como el Mirador de San Roque, sus playas o su espectacular casco antiguo de calles empedradas, de palacios, de casas blasonadas y de viviendas de pescadores.

Otro pueblo que visitamos fue Ribadesella, un bellísima población costera. Aquí estuvimos medio día y visitamos el Mirador de la Cuesta, su centro histórico, la playa de Santa Marina, el Paseo del Malecón, el Paseo de la Grúa, la orilla del Sella y el barrio de Portiellu. Lo cierto es que este pueblo es una auténtica postal. Tanto por su historia, por cómo está cuidado, por su gastronomía, por sus playas y por el increíble hotel Villa Rosario, que es una joya de la arquitectura indiana, y que se encuentra a la orilla de la playa de Santa Marina.

También estuvimos en Llanes, donde comimos muy bien y donde tuvimos tiempo de perdernos por su impresionante casco antiguo, muy bien conservado. Os recomendamos muchísimo que lo descubráis. Por cierto, en el puerto, junto a los «Cubos de la memoria» obra del pintor vasco Agustín Ibarrola, hay dos restaurantes donde se come muy rico: Taberna Marinera El Bálamu o Los Piratas del Sablón, al lado de la playa de El Sablón, que es única al igual que la playa de Gulpiyuri, que es la más pequeña del mundo y tiene tan solo 40 metros de costa. El edificio del Casino también merece una visita, así como comprar unos dulces para el recuerdo en la Confería Vega Llanes. Mmmm…

Villaviciosa es «Capital Manzanera de España», y es reconocida por la calidad de su sidra y por la cantidad de manzanos con los que cuenta. Es redundante que lo digamos, pero estar en Asturias y no beberse unas refrescantes «sidrinas» es pecado. En este caso, también paseamos por su casco antiguo y nos dejamos encandilar por sus rincones. Si vais en verano, no dejéis de visitar la playa de Rodiles. Es perfecta para practicar surf debido a su oleaje.

Y para finalizar, visitamos Gijón y… ¡nos enamoró!. Entre las diferentes cosas que se pueden hacer, nosotros os recomendamos varias cosas. Por un lado, ver el «Elogio del Horizonte» de Chillida en el Cerro de Santa Catalina. Las vistas desde allí son extraordinarias.

“Un must es pasear sin rumbo fijo por el barrio de Cimavilla, el más antiguo y tradicional de Gijón.”

Tampoco os podéis perder la playa de San Lorenzo, donde vimos a señoras mayores dándose un baño en el agua helada cuando la marea estaba alta. Y cuando la marea bajó, aprovechamos para pasear por la arena mientras la brisa marina nos acariciaba la cara. ¡Un placer!

Sin más, lo que está claro es que volveremos. Asturias bien lo merece.

(*) Fotos: Ely Sánchez y Cecilia Camacho.


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