Robata, una izakaya moderna en el barrio de Salamanca

Uno de nuestros restaurantes japoneses favoritos en Barcelona es Robata, un concepto ideado por Fabiola Lairet, creadora también de Monster Sushi en la Ciudad Condal. Tras 7 años funcionando con ocho éxito, el año pasado decidieron abrir en Madrid, en el barrio de Salamanca.

Dirección: C/ Puigcerdá, 4 (Madrid)

Lairet es una de las pocas chefs que cuenta en nuestro país con el Sushi Proficiency Certificate expedido por la All Japan Sushi Association. Se formó en Estados Unidos con Andy Matsuda, y en la Tokyo Sushi Academy de Japón, y acto seguido decidió abrir esta sofisticada taberna nipona, donde poder demostrar su buen hacer y conocimientos en la materia.

Siete años después puede presumir de contar con una clientela muy fiel gracias a sus ricas recetas. De ahí que haya querido también presentar su concepto en la capital, que en la actualidad se encuentra en su mejor momento a nivel gastronómico.

“Robata no es un japonés purista en sus elaboraciones pero sí en su técnica y en el cuidado por los detalles.”

La robata, la famosa brasa japonesa al carbón

La robata, la famosa brasa japonesa al carbón, es el origen de este restaurante, que alcanza su máxima expresión con una carta ideada totalmente para compartir. 

“Uno de sus platos estrella es el roll Nikkei con langostino en tempura, aguacate, atún y leche de tigre.”

Por supuesto, el anticuchero; el tiradito de hamachi, que procede de la isla de Kyushu y llega fresco con todas sus cualidades organolépticas solo 48 horas después de su sacrificio; el Tuna Tasting, que se trata de ricos cortes de akami, chutoro, toro marmoleado o toro son otras opciones muy apetecibles.

En cuanto a los niguiris, destaca el de dorada, el de wagyu A5 o el de vieira y atún toro con salsa nikiri y tenkasu.

Materia prima de calidad superior y preparaciones artesanas

Además de tener un gran cuidado por la procedencia y calidad de los ingredientes, en Robata tanto las salsas como las preparaciones se hacen cien por cien en casa, algunas incluso llevan años macerando, como la salsa tare receta secreta. El wagyu se trae fresco de Japón igual que el arroz, que es koshihikari, y el zu con el que se adereza también es artesanal.

Platos calientes deliciosos

Otro plato estrella que no podéis dejar de probar cuando vayáis es el okonimiyaki de mariscos, la tortilla japonesa.

Asimismo, los tatakis de atún o wagyu; el pulpo del Delta del Ebro al olivo, braseado y con salsa de aceitunas kalamata; el lomo alto de Angus de Nebraska a la parrilla o los yakitori, que son las brochetas de pollo con salsa tare, solomillo o secreto ibérico también son grandes elecciones.

Lo ideal es pedir diferentes platos y compartir, así podréis llevaros una experiencia más completa.

Happy ending

Aunque la carta es bastante amplia, es interesante que dejéis hueco para el postre. De esta sección destacamos las tartas de limón con marshmellow cream tipo merengue o la New York Cheesecake con base de galleta de chocolate.

Menú degustación «Viaje Robata»

Recientemente acaban de diseñar un nuevo viaje culinario, que representa una nueva experiencia gastronómica a través de una selección destacada de los mejores platos del restaurante.

Este menú empieza con una sopa de miso, y a continuación empieza un festival de sabores para el que hay que venir con hambre, ya que son unos cuantos servicios: 1. Sashimi Moriawase (cortes de pescado variado: lubina, salmón, atún y toro); 2. Tres platos muy sabrosos: tataki de atún, tiradito de Hamachi y Toro Soasado; 3. Dos de sus uramakis más famosos: el negrito mix (atún y salmón con queso crema y aguacate) y el Nikkei mix (con langostino en tempura); 4. Ahora es el turno de la robata con dos platos: dos brochetas de solomillo y dos Gunkan de Wagyu; 5. Y por último: nigiris de salmón braseado y de toro con foie. ¡Riquísimos). De postre: fresas flameadas con vodka y helado o cualquiera de sus tartas a elegir.

El precio por persona es de 80 € e incluye vino y cualquier otro tipo de bebidas.

Interiorismo by Bru+Co Studio

Para el restaurante de Madrid han optado por trabajar con Bru+Co Studio, quienes han conceptualizado el espacio manteniendo la sobriedad japonesa y apostando por una atmósfera íntima, donde la luz tenue con los toques industriales, así como el cuidado por los detalles – por ejemplo, las vajillas son pura artesanía japonesa y se combinan según las tonalidades de los platos, los cuchillos están seleccionados por el propio Andy Matsuda y Fabiola y están fabricados a mano en la región de Kansai – crean una experiencia excepcional.

(*) Fotografías proporcionadas por Robata.

BACK
BACK TO TOP