Do you feel the FOMO?

Empecemos por el principio…

El FOMO es el acrónimo de la expresión inglesa «fear of missing out», que en español significa «miedo a perderse algo» y también «miedo a ser excluidos».

Es decir, un término que describe la ansiedad provocada por el sentimiento de perderse algo o de quedar excluidos de algún evento, lo que implica la necesidad de estar constantemente conectados a Internet, y consultar compulsivamente las redes sociales, el correo electrónico o el WhatsApp. ¿Os suena de algo, verdad?

Y es que desgraciadamente, todos, en mayor o menor medida, lo sufrimos, pero no todo está perdido. Ser conscientes de ello es el primer paso para salir de este bucle, motivado por una sociedad, en la que las redes ocupan un papel muy importante e que incluso se presentan como una extensión de nuestras vidas.

Por ello, aquí os dejamos algunos consejos para salir airosos de este síndrome y como decían en Trainspotting: Choose life!

_ Haz un acto superior de consciencia. Es decir, reflexiona y pregúntate: ¿De verdad crees que los que están siempre actualizando su estado y colgando fotos en las redes se lo pasan mejor que tú? O: ¿Qué sentido tiene perder toda esa energía pensando en los demás cuando si quieres mejorar de vida o hacer algún cambio es necesario que pongas «toda la carne en el asador»? Piensa también que por lo general solo compartimos «lo bonito» y que todos, y repetimos todos, tenemos problemas, a pesar de las apariencias. Ninguna vida es perfecta por más que nos lo parezca, y quedarnos atrapados en esa idea, lo único que aporta es más alimento para el FOMO.

_ Boicotéate. Sí, sí, si de forma natural no te sale: ponte límites y controla tu conexión diaria poniendo el móvil en modo avión, apagándolo o practicando el Método Pommodoro, que consiste en establecer prioridades y en dedicar tiempo a lo importante.

_ Piensa en aquello que te gustaría cambiar de tu vida y ¡actúa!. En lugar de estar siempre con un ojo puesto en los demás, porque no preguntarte: ¿Qué puedo hacer yo para cambiar este u otro aspecto de mi vida? Escríbelo en una libreta y ¡pasa a la acción! Tu vida es solo tuya y solo depende de ti poder iniciar los posibles cambios que desees llevar a cabo.

_ Mantén relaciones «reales» con quien realmente te aporta e interesa. Eso significa pasar de los encuentros virtuales a los presenciales. Y en el caso de amistad en las que haya distancia pues hacer video calls o llamarse por teléfono. Las verdaderas amistades requieren de tiempo y de una mayor atención que va más allá de conversaciones de whats o de mensajes en stories, y cuando te ves o tienes un contacto más próximo es más fácil transmitir emociones y ser empáticos.

_ Dosifica tu presencia en las redes. Lo volvemos a repetir: la vida real está fuera de ellas.

_ Vive la vida. Sal a la calle, haz las cosas que te gustan, respira aire puro, regálale a tus ojos un tiempo de desconexión, descansa, pasa tiempo con tu familia y amigos, medita, practica algún deporte y agradece todo lo bueno que tienes. Cuando estamos centrados en la vida de los demás… no tenemos la mirada puesta en todo lo bueno que tenemos, ya que como estamos constantemente comparándonos eso hace que «salgamos perdiendo». Es decir, en ese estado siempre veremos a los demás como triunfadores y a nosotros como losers.

Todo esto puede parecer evidente, pero resulta complicado de aplicar para quienes están sumidos en este estado de exaltación de los demás en detrimento de uno mismo. Por ello, es importante que nos paremos, que pensemos en lo importante y que aprendamos a convivir con todos esos contenedores digitales, sin que nos quiten tanto tiempo y energía y se conviertan en detonadores de nuestra insatisfacción.

Food for thought.

(*) Foto portada de Prateek Katyal en Pexels.


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