ARCOmadrid 2023 acoge la 7ª edición del Premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente

Un año más, y ya van siete, ARCOmadrid, una de las principales ferias de arte contemporáneo del circuito internacional, será el escenario perfecto del Premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente. Un galardón que pretende reforzar el vínculo de Cervezas Alhambra con el arte y la artesanía contemporánea.

Los aspirantes de esta edición son los artistas Pablo Capitán del Río, Cristina Garrido, Irene Grau, Almudena Lobera y Alberto Odériz, quienes han llevado a cabo cinco creaciones inéditas realizadas a través de un proceso de producción artesanal reinterpretadas en clave contemporánea.

“Este premio se ha convertido en una plataforma indispensable para que artistas contemporáneos recuperen nuevas herramientas y técnicas prácticamente en desuso.”

Cuando el arte y la artesanía se dan la mano

Quienes habéis seguido esta iniciativa otros años, sabréis que el principal propósito de este premio es conectar a jóvenes promesas del panorama artístico español con artesanos de primer nivel. Una unión muy poderosa que, entre otras cosas, garantiza que ciertos oficios no se pierdan y que se establezcan relaciones profesionales increíbles y, como consecuencia de ello, surjan piezas de arte impresionantes.

Además, Granada y la Alhambra son los ejes en estas creaciones, dado el fuerte vínculo de la marca con su ciudad de origen. Y todo esto, junto con el afán de Cervezas Alhambra por hacer hincapié en la importancia de «crear sin prisas» y ahondar en la riqueza de los procesos, hacen que esta distinción sea única en su especie y, además, sea muy necesaria. Sobre todo porque en un mundo en el que la velocidad y la inmediatez parecen dominarlo todo, es vital que nos recuerden esta filosofía que la cervecera comparte con los artistas y los artesanos.

Cinco artistas y una exposición memorable

Del 22 al 26 de febrero, los artistas finalistas expondrán sus obras en el espacio que Cervezas Alhambra tendrá en ARCOmadrid 2023. Una oportunidad de oro para mostrarle al mundo su arte, así como su particular vínculo con la artesanía.

Pablo Capitán del Río: en este caso, este artista ha trabajado en Glauca en colaboración con Sara Sorribes (Vidrio Sorribes). En este proyecto, el artista ha querido unir dos elementos aparentemente opuestos: el vidrio y la magnetita. Su relación con Granada es el vidrio de Castril y la magnetita que se extrae de la zona de la Vega, la Sierra de Baza y Sierra Nevada. De algún modo estos materiales parecen poner en tensión fuerzas contrarias, el flujo de la sílice al fundirse y la atracción que ejerce el imán natural. El resultado es una fusión entre el líquido y la piedra, entre lo que se retiene y lo que se escapa. Las planchas de vidrio reposan sobre una sólida estructura de hierro geométrica de metal que contrasta con la superficie acuosa del vidrio.

Cristina Garrido: Su creación, «Recuerdo de la Alhambra», ha sido realizada en colaboración de Julio Jiménez García, de Artesanía Nazarí. Una obra que constituye una aproximación material y sensible de la artista a los estudios de fotografía moriscos abiertos en las ciudades monumentales españolas en las últimas décadas del siglo XIX y hasta la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial. La instalación se compone de un doble arco de medio punto y los elementos ornamentales que lo flanquean, superpuestos a un croma a modo de photocall portátil, eco de las escenas que servían de fondo para los retratos, y se completa con elementos documentales que, más allá de contextualizar el proyecto, evidencian el pliegue temporal implícito en los elementos constructivos de los estudios de fotografía. El arco, construido a imagen y semejanza del de uno de esos estudios, reitera los errores que contenía el original en una secuencia caligráfica meramente decorativa, sin posibilidad de lectura.

Irene Grau: Grau ha creado «Todas las formas» en colaboración con Juan Carlos Iñesta de Domanises. La imagen nítida y conocida del palacio de la Alhambra recuerda que cada cosa que vemos oculta otra; muchas otras en realidad. Un primer indicio acerca de esto se encuentra tras el topónimo cristiano del palacio: «Alhambra» es un velo que difumina la voz árabe «al-Hamrá» (la roja), en referencia a la arcilla prensada entre sus terrosos muros, procedente del cerro de la Asabika. La arcilla roja, protagonista de esta obra, fluye en forma de canalizaciones cerámicas, inspiradas en los «atanores» que conducen el agua de manera subterránea en la Alhambra, y se deposita en forma de polvo sobre las láminas que la artista modela.  Se aprecia la huella de sus dedos en la tierra roja, depositada capa a capa, en continuidad con las del artesano, quien a su vez ha dejado el rastro de sus manos en los «atanores».

“La ciudad de Granada y a su monumento estandarte, la Alhambra, es la principal fuente de inspiración de estas jóvenes promesas de la creación artesanal a nivel nacional.”

Almudena Lobera: ella es la autora de «Tempo de exposición», realizada en colaboración con la artesana Raquel Marí Adsuar de Bolillotuber. La obra se sirve de la técnica del encaje de bolillos para tejer una celosía de hilo y madera. El patrón del encaje reproduce formalmente el diafragma de una cámara fotográfica, poniendo en relación la percepción visual real (celosía) con la creada por los mecanismos de documentación (cámara fotográfica). Ambos elementos se basan en el mismo principio de tamizar la luz y ver sin ser visto.

“La artista, además de trabajar con la luz y la mirada, introduce sonido y las herramientas de la propia labor artesanal, enfatizando el carácter musical del proceso de producción.”

La pieza sonora mezcla grabaciones del sonido de la encajera con el sonido de las fuentes de la Alhambra, invitando al espectador a habitar la obra y a tener, como sucede en el monumento nazarí, una experiencia inmersiva más allá de lo visual.

Alberto Odériz: «Si se pareciera a algo, ya no sería el todo» es la obra que Adériz ha creado junto a Miguel y Javier Muñoz, de Escayolas Muñoz. Un proyecto que extrae las formas de la Alhambra, las proyecta al presente y deja que emerjan nuevos significados. La relación entre lo natural y lo artificial que se dan la mano en La Alhambra, son el detonante para la obra, formada por una serie de esculturas en una escala, una forma, un material y un leguaje que nacen de la abstracción nazarí y sus reglas pero que acaban configurando un espacio diferente al del punto de partida. De esta manera, el artista propone un nuevo lenguaje a través de un conjunto de piezas cuyas combinatorias son múltiples y que adquieren sentido en su condición relacional.

Todas ellas aúnan arte contemporáneo y artesanía, y mantienen como hilo conductor a la Alhambra. Además, en todas estas piezas hay un diálogo muy relevante y trascendente entre el artista y el artesano dando como resultado obras de arte espectaculares y sin parangón.

And the winner is…

El día 23 de febrero, un jurado formado por profesionales del sector será el encargado de escoger al ganador del Premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente.

El nombre se dará a conocer tras la deliberación de un jurado formado por un panel de expertos con gran trayectoria dentro del panorama artístico nacional e internacional.

“La artesanía es cada vez más un necesario refugio y un aliado de la producción artística contemporánea”. Alicia Ventura, comisaria del Premio

Nosotros estaremos allí para comprobar quien se lleva tan preciada condecoración, y os comunicaremos el fallo. Algo que no será nada fácil entre tantísimo talento.

Asimismo, y como os indicábamos anteriormente, si vais a ARCO, os recomendamos muchísimo que vayáis a ver la exposición de estas piezas en el stand de Alhambra, donde estarán las cinco seleccionadas y, por supuesto, la ganadora.

(*) Imágenes proporcionadas por Cervezas Alhambra.


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